12 – 15 abril 2017

485 días viajando…
33 días en Bali…

Y según termino mi labor en la ONG Cahaya Mutiara Ubud Foundation, Sophia, mi amiga holandesa que conocí en Canggu, viene a recogerme para iniciar un roadtrippy (como lo llama ella) por la zona Norte-Este de Bali.

Miércoles 12 de abril 

Y empezamos por el sitio más cercano, el Templo de Gunung Kawi, que está al ladito de la ONG y que Sophia aún no conocía.

Foto de Sophia
Foto de Sophia

Volvemos a la ONG donde recojo mis cosas, me despido de mis compañeros… 

Foto de Sophia

…y salimos para nuestro primer destino…

Foto de Sophia

…el Pondok Permata Homestay, un alojamiento a un precio muy razonable (200.000 IDR = 14€), con habitaciones bastante chulas, muy buen servicio y desayuno incluido.

Foto de Sophia

El resto del día lo pasamos visitando Ubud, donde devuelvo mi moto (ya ha pasado un mes desde que la alquilé) y donde cenamos en 9 Angels, el “restaurante” vegetariano que es más una comunidad de gente realizando actividades. Si fuera a pasar una temporada larga en Ubud, éste sería sin duda mi sitio habitual.

Jueves 13 de abril 

Al día siguiente pido (y me conceden) dejar mi mochila grande en el hotel para recogerla a la vuelta y así viajar más ligero, y nos ponemos en marcha. Nuestro objetivo es el Mount Batur, el volcán que hay en el norte de la isla de Bali.

Y es muy curioso ver como toda la ruta es “cuesta arriba”. Todo Bali está inclinado hacia el sur por efecto de ese volcán. Según avanzamos todo cambia bastante. El turismo casi desaparece por completo y empezamos a ver el Bali más real.

En poco tiempo llegamos hasta lo alto del primer cráter. Mount Batur es un volcán dentro de otro volcán. Al llegar a lo alto del primer cráter, la vista es espectacular.

Desde allí se puede bajar al interior del cráter donde hay una carretera que rodea el volcán y varias aldeas. Hay dos carreteras para bajar, la normal que usan los turistas y la que usan ls camiones que transportan las rocas volcánicas que se usan en toda la isla para la construcción.

Nosotros optamos por ésta última porque lleva hasta una cafetería bastante escondida y poco frecuentada llamada Batur Mountain View, desde cuya terraza se disfruta de unas vistas maravillosas, y donde podemos comer algo a un precio muy barato.

Desde allí seguimos bajando hasta el cráter. La bajada da miedo por las malas condiciones de la carretera y lo empinadísima que es en algunos trozos. Yo voy acojonado por miedo a que la moto patine o que dejen de funcionar los frenos por forzarlos tanto. 

Después de un pequeño patinazo y algún que otro susto, finalmente llegamos abajo. Y justo entonces deja de funcionar temporalmente el freno delantero. Menos mal que es ya abajo. 

A partir de ahí empezamos a hacer una ruta alrededor del volcán.

Hacemos una parada en el lado oeste, por donde bajó la lava en la última erupción, y nos damos una vuelta. El paisaje es como de otro planeta.

Foto de Sophia
Foto de Sophia

Y aprovechamos el paisaje para sacar algunas fotos promocionales de la marca de joyería que está desarrollando Sophia: I AM – Silver Jewelry.

Seguimos avanzando por la carretera en sentido horario… 

Foto de Sophia

…cruzando aldeas sorprendentes, por donde raramente cruzan turistas (nos miran como si fuésemos una atracción, pero todos nos sonríen y nos saludan), de recursos muy limitados, pero siempre sonrientes, hasta llegar al lado noreste, donde empieza el lago Batur.

Foto de Sophia

Allí nos encontramos con unos pescadores con los que charlamos. Curiosamnte uno de ellos se apaña bastante bien con el inglés y es fan del Real Madrid.

Caminamos un poco más por una pequeña (e inestable) pasarela de bambú donde hay otros pescadores.

Foto de Sophia

Desde ahí seguimos completando el giro en moto hasta subir al borde del cráter por la carretera “normal”. Hacemos parada en el Lakeview Restaurant para comer algo. También de vistas espectaculares, pero bastante menos barato que el anterior.

Foto de Sophia

Después de comer, nos ponemos de nuevo en camino. Nuestro objetivo esta vez es el Besakih Temple, el Templo Madre.

Al llegar nos hacen pagar entrada (60.000 IDR = 4,15€ cada uno) y se nos adosa un guía bastante gracioso que nos hace la visita.

Antes de llegar al templo propiamente dicho, hay que recorrer una calle de puestos de todo tipo.

El Templo de Besakih es probablemente el más espectacular de Bali, no sólo por tamaño, sino también por ser el más auténtico, dedicado mucho más a la oración que a las visitas turísticas. Además, al ser Kuningan, está especialmente bien decorado.

En algunos sitios no podemos entrar, al estar reservados exclusivamente a la oración…

…pero en esos casos nuestro guía me coge el teléfono y se va para adentro a hacer fotos.

Y hace hasta panorámicas!

Terminada la visita,el guía nos pide propina, claro. Le damos 40.000 IDR y nos contesta… “10.000 más?”.

Nos indica que podemos también visitar un templo que hay justo al lado, y que vemos que está bastante abandonado.

Pero desde allí tenemos unas muy buenas vistas de la pequeña aldea comercíal que se ha montado a la entrada del templo.

Toca buscar alojamiento para esa noche. Booking nos recomienda el Kubu Taru, en Sidemen, a muy buen precio y con muy buenas referencias, así que nos dirigimos hasta allí.

Nos cuesta un huevo y medio encontrarlo, porque donde indica el mapa de Booking, sólo hay una casa, y en Google Maps no aparece, y cada vez que preguntamos a alguien, nos manda en una dirección diferente. Cuando llevamos como 40 minutos dando vueltas para arriba y abajo de la calle principal de Sidemen, por fin lo encontramos… y está cerrado. Hoy es la festividad de Kuningan y algunos sitios se lo toman muy en serio. Pero sorprende que se pudiera reservar por Booking un alojamiento que está cerrado. En fin… decidimos seguir hacia el sur, hacia Padangbai, donde encontramos otro alojamiento baratico (200.000 IDR = 14€), el Mimba House Inn.

Al final hoy nos hemos hecho un buen recorrido en moto. Llegamos relativamente tarde y bastante cansados… pero llegamos.

Viernes 14 de abril 

Por la mañana tenemos la ocasión de apreciar que el hotel es bastante aparente.

Nos sirven el desayuno (incluido) y nos volvemos a poner en camino. El destino de hoy: Amed.

Todo este viaje en moto me está enseñando algunos de los paisajes más bonitos de Bali.

En Amed vamos directamente al Guest House que hemos encontrado más apañado en Booking, el Putra Lebah Amed Guest House, donde nos dan una habitación que resulta ser la mejor que hemos tenido en esta Road Trip, y por sólo 250.000 IDR (unos 17€).

Al entrar resulta chocante la imagen…

…pero sólo hasta que recuerdas que la esvástica es un símbolo con miles de años de antigüedad utilizado ampliamente (entre otros) por el hinduismo. Como explica la Wikipedia, el Paritdo Nazi lo adoptó en 1920 en una posición rombóica, diferenciándose así de la posición cuadrada que utilizan por lo general el resto de creencias.

De allí vamos a comer algo al Apneista, una cafetería de comida sana, que descubrimos que regenta Patricia, una catalana casada con un irlandés. El sitio tiene unas vistas maravillosas y una comida también estupenda. Allí hacemos un segundo desayuno.

Y después pasamos la mañana haciendo snorkel por la playa de Amed. 

Lamentablemente no hay imágenes porque la Fake-GoPro que llevamos tenía la tarjeta llena y no nos damos cuenta, con lo que no se graba nada. Y es una pena, porque teníamos vídeos buceando al lado de restos de un templo bajo el mar que eran espectaculares.

Para el almuerzo volvemos al Apneista, porque no puedo pasar sin probar su ensalada de lentejas, que está increíble.

Por la tarde nos damos una vuelta en moto hacia el sur, sacando fotos del atardecer.

Sábado 15 de abril 

Por la mañana charlamos un rato con la dueña, una mujer local de lo más inteligente y emprendedora, que poco a poco va creciendo su negocio con los beneficios que obtiene. Rápidamente empieza a preguntar sin ningún reparo que de dónde venimos, que a dónde vamos después, que qué hacemos… Al final me he acostumbrado que lo de preguntar así es algo de lo más habitual en Indonesia. Todo el mundo te pregunta de una forma tremendamente directa por toda tu vida, aunque te acabe de conocer. A nosotros nos puede resultar un poco violento y casi agresivo, pero es algo que está en su cultura y para ellos es absolutamente normal.

Nos sirve un estupendo desayuno (que va incluido en el precio)…

Foto de Sophia

…y se va a hacer las ofrendas de la mañana.

Mount Agung, el volcán más alto de Bali con algo más de 3.000 m de altura.

Allí alquilamos una Paddle Board para hacer otra sesión de fotos para l AM, y, ya puestos, intentar practicar algo de Paddle Yoga.

Viendo a Sophia parece fácil…

…pero cuando lo intento yo… 

…el efecto no es el mismo.

Después de la sesión, emprendemos la vuelta. Primero hasta el Guest House de Ubud, para recoger mi mochila.

Y, desde allí, hasta Canggu.

El tráfico es considerable, a lo que se añaden las múltiples ceremonias que encontramos por el camino.

Pero finalmente llegamos antes del atardecer, así que aprovechamos para ir a la Playa de Berawa para ver la puesta de sol.

Ha sido un estupendo Road Trip de 4 días recorriendo medio Bali en moto. Y ha sido un privilegio poderlo hacer acompañado de alguien que conoce tan bien este lugar y con quien es maravillosamente fácil viajar.

Además, viajar con Sophia tiene la ventaja añadida de que al hablar ella bahasa, hace que inmediatamente te traten de otra manera. Dejas de ser un simple turista y ya todo es más fácil… y los precios más razonables.

La verdad es que este Road Trip me ha permitido reconciliarme de alguna manera con Bali. Sigue siendo un lugar en el que yo no viviría, pero al menos en cuanto te alejas de las zonas turísticas, puedes entender qué vieron en esta isla los primeros que llegaron. Lo malo es que esos “primeros” se quedaron y empañaron esa visión con una capa de turismo desaforado.

Para mi gusto la mejor zona, con diferencia, es Amed. Sigue siendo turística (con lo que puedes disfrutar de ciertas comodidades “occidentales”) pero sin llegar a ese nivel que hace que lo local casi haya desaparecido.

En cuanto a viajar en moto por Bali… es una auténtica maravilla. Es cierto que no es fácil. Si no has montado nunca en moto, quizá no es el mejor sitio para aprender. Es facilísimo tener un accidente. Pero si se tiene experiencia, sólo hay que ir con cuidado. El nivel de concentración que se requiere es muchísimo mayor que en el centro de una gran ciudad. Hay que tener en cuenta que no hay prácticamente semáforos (he debido de ver como 5 en toda la isla) y casi no hay reglas. Cada uno tira para donde quiere y como puede, por lo que te puede aparecer alguien cruzándose en cualquier momento, incluso en carreteras de dos carriles. Eso sin contar los perros, que andan por todas partes. Todo esto hace que sea prácticamente imposible circular a más de 70 kms/h en el mejor de los casos (carretera de 2 carriles) y lo normal sea entre 40 y 50 kms/h, con suerte. Porque cuando empiezan a aparecer los baches, hay que ir mucho más despacio. Así que aunque la isla es pequeña, las distancias pueden ser mucho mayores de lo que parecen.

Eso sí, no verás ni un gesto de agresividad en la conducción (ni en ningún sitio). Cada vez que suena un claxon no es un “¿qué coño haces?”, es un “ojo, que estoy aquí”. Al final te acostumbras a hacer tu imprescindible “¡MEC!”, cada vez que adelantas. La gente, en general, conduce con tranquilidad. No esperes que nadie te ceda el paso (es la ley de la selva) pero tampoco intentarán pasar de forma agresiva.

Y eso sí que es una de las maravillas de Bali (y creo que es bastante común en el sudeste asiático). No hay agresividad en el ambiente. No ves jamás discusiones, ni peleas, ni gritos. Es mucho más fácil ver sonrisas y buen rollo….

…y eso es algo que quizá deberíamos aprender.

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