29 agosto – 20 diciembre 2023

 

2.926 días viajando…
68 días en Carrara (Italia)…
43 días de Mototrip (España)…
4 días de Ferry (Italia-España-Italia)…
16 días en Barcelona (España)…
8 días en Madrid (España)…

Una vez terminado el mototrip por México que hice con Giada durante el verano de 2023, ella y yo regresamos a nuestra base en Carrara, aunque, en mi caso, por poco tiempo.

Voy a intentar resumir en un único post el otoño de 2023, donde la parte central es mi mototrip por el norte de España y el resto son algunas temporadas en Carrara y excursiones por los alrededores.

10 días en Carrara

El 29 de agosto de 2023 es la fecha de nuestro regreso a casa tras el mototrip de mes y medio por México. Es también la fecha del reencuentro con nuestros gatetes, Zen y Minu.

Días de relax y familia. En una de las visitas a casa Claudia (la madre de Giada) en Luni (Liguria), me hago la pregunta (mi curiosidad científica y filosófica es imparable) de cómo le quedarían mis ojos a otros miembros de la familia. Lo primero es probarlo conmigo mismo, que me quedan un poco grandes, pero más o menos, encajan.

Foto de Adele

Pero lo fuerte es que mis ojos en los demás les hacen parecer personajes de Avatar. Por ejemplo en Giada…

Foto de Adele

En su hija Adele…

…o en su madre, Claudia.

Foto de Adele

Mototrip por el Norte de España (1º parte)

Pero vamos a lo que nos interesa. El 7 de septiembre de 2023 da comienzo mi viaje en moto en solitario por el Norte de España.

La excusa de este viaje es que tengo que ir a Barcelona para llevar a reparar varias cosas de mi moto. Tras los dos incidentes que tuve el invierno pasado, llevé la moto al Taller de Callamari en Carrara donde me la apañaron lo justito para poder circular y busqué un tapicero para cambiar la tapicería del asiento (que estaba rota y quedó estupenda), pero sigue teniendo muchas piezas afectadas. Así que al final lo que he hecho es que he ido comprando las piezas de segunda mano por Wallapop (horquilla, carenado, manillar, pata de cabra y guardabarros, que era lo más roto) y se las he ido mandando al Taller MotoMinut de mi amigo Marc en Barcelona, quien me las ha ido guardando hasta ahora.

Como la moto no está en condiciones de cruzarme toda Francia, el plan es ir en moto hasta el puerto de Civitavecchia, allí pillar el Ferry hasta Barcelona, donde pasaré un par de semanas de housesitting hasta tener la moto lista, y luego, ya que estoy, continuar en moto por el norte de España para visitar a algunos amigos que tengo por ahí. Tengo ya comprometido un housesitting muy chulo en una granja de Cantabria y luego visitaré a mi amiga Eli que está un poco más allá.

Día 1 (7 Sep): Carrara-Civitavecchia (Italia) 350 kms.

Así que ya está todo listo. Por la mañana Giada me prepara un buen desayuno antes de irse a trabajar y para las 9h30 ya tengo todo cargado en la moto… con sorpresa incluida.

Foto de Giada

Primera parada a los 110 kms en La Melatina para un café (me he traído mi propia leche de almendras en polvo). Después de la experiencia con la moto de México, se me hace cansado conducir mi moto, que es más pequeña e incómoda.

Segunda parada para gasofa (25.33€) y tercera parada en el parking del Mulino Spagnolo de Orbetello donde me como una frisella con tomate y queso. 

Llego al Puerto de Civitavecchia sobre las 17h. Checkin y cerveza (4.50€).

A las 19h30 nos ponen en la cola para embarcar.

Una vez embarcado y tras aparcar la moto, voy rápidamente a pillar mi sitio habitual (lo que hace la experiencia), un rincón en una de las salas de poltronas que está casi a oscuras y tiene un enchufe al lado. Empiezo a ver la serie Las Noches de Tefía, luego subo a cubierta para hacerme una ensalada con todo lo que me he traído y me despido de Italia… por ahora.

Por la noche me veo la peli Barbie y a dormir. Duermo relativamente bien..

Me he puesto el despertador a las 7h para ver amanecer, pero tengo demasiado sueño. Me consigo levantar a las 7h30 y hago mi sesión de yoga con los primeros rayos de sol. Qué pena haberme perdido el amanecer, hubiera molado más. 

Busco una ducha, incluso pregunto por una, pero me dicen que tururú. No hay duchas en este ferry de Grimaldi Lines. Me lavo como puedo, me cambio y a desayunar. Qué bueno es el Mandorlat que me he comprado. 

Paso la mañana viendo varios episodios de Las Noches de Tefia, hasta la hora de comer. Otra ensalada con una birra (4,90€) y luego café (2,50€).

Después me veo la última de Indiana Jones y el resto de la tarde me lo paso en cubierta de relax. Se supone que llegábamos a las 18h30, pero el ferry se para a la entrada del puerto más de una hora. 

Pero todo llega y por fin llegamos y salimos del barco.

Mis primeros 10 días en Barcelona los disfrutaré haciendo un housesitting en el barrio de Les Corts para los uruguayos Magdalena (Magui) y Germán (Corcho). En cuanto llego, me presentan a los que serán mis dos compañeros de piso: Hakuna (madre) y Matata (hija). La verdad es que me cuesta diferenciarlas, si no fuera por el collar.

Hablamos mucho de viajes y estilos de vida. Son bastante conservadores y críticos con España, como suele pasar a menudo con los expats de buen nivel económico.

Cenamos, me cuentan como funciona todo y a dormir. Se van mañana muy temprano.

Estos 10 días los dedico especialmente a estar con Hakuna y Matata, con las que voy al Parc Joan Miró, con la estatua Dona i Ocell, a la mani la Diada de Catalunya el 11 de septiembre, e incluso a desayunar por las mañanas…

…o al Parc de l’Espanya Industrial, donde no dudan en darse un baño.

A parte de jugar con los perretes (al final es fácil distinguirlas, porque Matata, la hija, es mucho más activa que Hakuna, que ya es viejita) y asistir a la mani de la Diada…

…aprovecho la estancia para pasear por la Playa de la Barceloneta

…por el Port Vell

…y el 16 de septiembre, mi amigo Norman me invita a ver el espectáculo de ballet “Esencias de China” por el Suzhou Ballet Theater, en el Teatre Victoria.

Durante mi housesitting aprovecho también para hacer unas cuantas cosas pendientes:

1) Hago la web para la escuela infantil de mi amiga Samy: La Casita del Ombú.

2) Ya que estoy, voy a ver a mi nueva médico de cabecera para que me mire un puntito que me ha salido en la nariz y que sangra un poquito cuando le da el sol.

La doctora quiere mandarme a la dermatóloga, pero la cita se retrasaría demasiado y ya no me pilla en Barcelona, así que intenta hacerme una foto de la lesión con un dispositivo especial para mandársela a la dermatóloga, pero justo ese día el dispositivo se ha quedado sin baterías, así que al final nada. Este tema tendrá narices (nunca mejor dicho) en próximos episodios.

3) Llevo la moto al taller Moto Minut donde Marc me la devuelve unos días después con todas las piezas perfectamente instaladas. Pero veo que aún está el faro torcido (culpa de la araña, que también resultó dañada), y no se puede bloquear el manillar (el cilindro de la llave de arranque también se rompió en el primer incidente). Busco por internet y me topo con el maravilloso sitio motosdesguace.com de Valencia, donde encuentro de segunda mano la araña, el disco de freno delantero (que estaba torcido y no lo había encontrado hasta ahora), el juego de cerraduras (arranque, depósito y asiento)… y hasta encuentro un caballete central que quería ponérselo desde que tengo la moto (mucho más cómodo y estable que la pata de cabra). Y todo por 123€ con envío incluído. Pido que me lo manden al taller de Marc y decido alargar un poco mi estancia en Barcelona para ver si da tiempo a instalarlo todo. Para ello encuentro un estupendo HomeExchange de tres noches en la casa de la encantadora Adeline, una cantautora francesa, en el barrio de Les Roquetes, uno de los Nou Barris de la parte norte de Barcelona.

4) Termino la serie Las Noches de Tefía. No sólo recomendable, sino muy necesaria. Qué gran director es Miguel del Arco.

5) Veo la peli coreana The Moon.

6) Empiezo la serie The Bear. Al principio me cuesta, pero luego me engancha.

Dia 12 (18 Sep): HomeExchange en Les Roquetes, Barcelona (Catalunya)

El 17 de septiembre de 2023, recojo y limpio a fondo el apartamento del Housesitting en Les Corts y me voy a la casa de Adeline en Roquetes donde llego ya por la noche. Al día siguiente puedo disfrutar de esta zona de Nou Barris, que se caracteriza por su altura y las impresionantes vistas de Barcelona.

El apartamento de Adeline es pequeñito, pero la luz, la terraza y las vistas lo convierten en una pequeña maravilla.

Me doy un paseo hacia el Turó d’en Segarra, con vistas al Castillo de Torre Baró.

Y mi llegada a la cima del Cerro de Segarra con estupendas vistas.

Más tarde, bajo con la moto a la Platja de Sant Adrià de Besòs con vistas a las famosas Tres Chimeneas que se ven desde la terraza.

Caminando hacia el otro lado, cruzo la Platja del Fórum y llego a la famosa Pèrgola Fotovoltaica del Fòrum.

Dia 13 (19 Sep): HomeExchange en Les Roquetes, Barcelona (Catalunya)

Empiezo el día con mi sesión de yoga en la terraza con este impresionante amanecer.

Cuando estoy desayunando, veo que empieza a salir humo de alguna zona cercana. Mas tarde sabré que es el incendio de un camión por la zona de Nou Barris.

Por la tarde voy a Moto Minut a llevar la moto para que me instalen las nuevas piezas, que por fin han llegado. Mientras espero, voy de nuevo a mi médico de cabecera para ver si me puede hacer la dichosa foto de la nariz… pero nada, no hay manera. Así que el resto de la espera la hago tomando un café en el vegetariano Alive.

Al final Marc sólo ha tenido tiempo de ponerle el caballete central (qué gran diferencia) y el disco del freno. El resto lo pondrá cuando pase por aquí en mi viaje de vuelta.

Dia 14 (20 Sep): Les Roquetes – Cal Cases (Catalunya) – 95 kms.

Quiero aprovechar este mototrip para pasar a saludar a mis amigos de Cal Cases (especialmente a mi amiga Núria), la comunidad de familias en la que ya he estado 4 veces:

    1. Julio de 2018: 1 noche durante mi Mototrip por el Norte de España.
    2. Marzo de 2020: 3 noches durante mi mini-Mototrip antes del Lockdown.
    3. Julio de 2020: 6 noches cuidando de Dante tras el lockdown.
    4. Ago-Oct de 2020: Mes y medio de voluntario.

Así que ésta va a ser mi 5ª visita. Voy más o menos de tirón, aunque me paso la salida de Avinyó (ha pasado tanto tiempo que no me acordaba de qué salida era), así que entro por Santa Mª de Oló. Han mejorado bastante la carretera de acceso desde mi última visita tres años atrás.

Y aquí estoy de nuevo.

Me hace ilusión ver que sigue en pie la escalera que construí yo solo y que terminé el 5/9/20.

Noto Cal Cases muy diferente a cuando estuve aquí de voluntario. Quizá es porque cuando llego no hay casi nadie, pero siento cierta sensación de abandono. Durante nuestro largo paseo por los alrededores, Núria me cuenta varios conflictos que hay dentro de la comunidad e incluso ella misma está pensando en abandonarla. Es una pena. Aunque lo normal es que se cene todos juntos, hoy no hay nadie, así que Núria y yo nos cocinamos algo. Luego me instalo en la habitación que siempre me asignan cuando vengo aquí.

Y aprovecho que estoy por esta zona y que hace buen tiempo para hacerme una excursión a mi adorada montaña de Montserrat.

Desayuno en la cocina común y me encuentro con Marione, que me da una perspectiva bastante menos negativa que la de Núria. Las cosas en Cal Cases no están tan mal como pensaba. Pillo los ingredientes para hacerme una ensalada y me pongo en marcha. Quiero entrar esta vez por el lado oeste, así que voy para el Àrea de Descans de la Plaça Catalunya. La ruta en moto me lleva por sitios por los que no había pasado nunca, como el pueblecito de Marganell, o este impresionante punto panorámico.

El plan es cruzar el macizo hasta el Refugi de Vicenç Barbé, donde me dejé una cosa hace unos años y quiero ver si sigue ahí, luego dar un rodeo hasta la Roca Foradada y vuelta a la moto. O sea, esto:

10:26 – Empiezo a subir. Como se puede ver, estoy en La Plaça de Catalunya, pero la del Montserrat.

10:34 – Voy por el Camí de la Roca Foradada. De hecho la Roca Foradada se ve cada vez más cerca, pero no es mi destino inmediato.

10:59 – Llego al cruce de Els Frares Encantats, donde abandono el camí de la Roca Foradada (que es fácil y plano) y tomo el sendero hacia el Canal del Portell Estret, un canal estrecho con una subida fortísima.

El Montserrat, visto desde el lado norte, que es desde donde suelo partir (como se ve en las fotos), es como una muralla inaccesible, pero se puede subir por los numerosos canales que han provocado millones de años de lluvias en esta cara. Todos son bastante empinados y complicados, pero unos más que otros. Éste no es de los fáciles, empinado, resbaladizco y con caídas fáciles.

11:18 – Después de una subida bastante complicada y a ratos peligrosa, consigo llegar al Portell Estret, un collado donde por fin empiezo a recibir un poco de sol.

11:29 – Bajo hacia el otro lado del collado por el Canal Ampla, que como su nombre indica, es más amplio y cómodo y llego hasta el desvío al refugio.

Y poco después llego a la zona donde acampé justo 3 años atrás, en septiembre de 2020, cuando hice una excursión al Montserrat pasando la noche justo aquí. En aquella ocasión me dejé olvidada una cuerda atada en un árbol y sentía la curiosidad de ver si aún estaba, ya que es una zona un poco escondida…

…pero no, ni de coña. Qué pena. Hubiera sido divertido encontrarla. A las 11:38 llego por fin al Refugi de Vicenç Barbé, que está cerrado.

Continúo por el Camí de la Portella y a las 12:00 llego a La Portella, un canal estrecho y divertidisimo donde es complicado pasar si viene gente en dirección contraria.

12:10 – Llego a la Collet de Guirló, donde termina el Camí de la Portella y tomo el Camí de la Roca Foradada.

12:17 – Y, efectivamente, ahí se ve la Roca Foradada pero desde el otro lado, el lado oeste.

12:35 – Hago una espectacular llegada a la Roca Foradada. Como siempre, la subida desde el camino es un poco complicada, pero no es mi primera vez. Justo cuando llego se está marchando un grupo de tres chicas, así que estoy completamente solo.

Me hago las fotos de rigor y también me hago una ensalada con lo que me he traído, que me como tan ricamente aquí.

13:19 – Desde aquí puedo ver el parking donde dejé mi moto…

…Concretamente aquí:

13:35 – Si veis las fotos de la Roca Foradada desde lejos, se ve que el extremo de esa pared es una roca que sobresale. Se llama La Cadireta (la sillita) e impresiona pasar por debajo.

Y lo que queda es un paseo por el Camí de la Roca Foradada hasta el Parking de la Plaça de Catalunya. Cuando avanzo un poco, se aprecia mejor la Cadireta.

13:55 – Desde aquí se ve mejor mi moto…

14:05 – …y por fin llego a la Plaça de Catalunya.

14:06 – Y, ahora sí, ahí está mi moto.

He subido la ruta a mi Wikiloc por si alguien quiere seguirla.

En el camino de vuelta, hago una parada técnica en El Cafè de Marganell para repostar.

Y vuelta a Cal Cases. Ayudo a Inés a preparar la cena. Pelo zanahorias y patatas. Las cuece con judías verdes y le ayudo a hacer la mayonesa que al final sale de milagro, porque estaba a puntito de cortarse. Cenamos un pequeño grupito de buen rollo y a dormir.

Me levanto a las 7h30 y me voy a la sala multiusos para hacer mi sesión de yoga. Aunque me siento cansado de la caminata de ayer, la verdad es que me sienta de maravilla.

Desayuno con Núria para despedirme y me pongo en camino. Voy hacia un camping cerca del pico del Pedraforca que tiene buena pinta. He hablado con ellos y parece que me hacen precio. Hago una parada en el Restaurant Sant Cristófol para café y un trozo de coca, aunque me resulta demasiado dulce.

Poco después llego al Camping Repòs del Pedraforca. Me asignan una zona en la que estoy completamente solo, con electricidad y con unas vistas impresionantes del Pedraforca. Y todo por 16€. Está superbien.

Instalo la tienda, me hago la cena… y a dormir!

No he pasado mala noche. Ha hecho frío pero lo he resistido cubiero hasta la cabeza. Al final me he levantado a las 7h30, cuando el sol empezaba a dar al Pedraforca.

Me levanto y preparo el desayuno, que es un poco caos. El agua tarda un siglo en hervir para hacerme el café y, con lo que sobra, pruebo a hacer huevos escalfados que se deshacen y es un desastre. Pero al final me como mi pan con tomate y los huevos… deshechos. Y el café claro. Me encanta el Mardorlat.

El plan de hoy es subir al Pedraforca, ya que estoy aquí. Vi ayer en el camping un cartel hablando de la ruta que sube por el lado norte y diciéndo que es muuuuy difícil. Por suerte veo en Wikiloc que se puede subir de forma mucho más fácil desde el lado oeste, desde Gósol. Mi idea es hacer esta ruta de Wikiloc:

Es decir, subir desde Gósol por el oeste y luego bajar por el lado norte.

09:45 – Me voy para Gósol con la moto y la dejo aparcada en el parking donde empieza el sendero.

Justo al inicio del sendero viene indicada la ruta.

10:51 – Tras una hora de subida, se ve un poco más cerca, pero aún queda bastante…

11:12 – Salgo del bosquecillo y desde aquí puedo ver el Montserrat.

11:20 – Por delante mío va un grupo bastante numeroso, pero la distancia se va acortando. Parece que yo voy más rápido.

11:50 – Llego a la Tartera de Gósol, una subida muy larga y empinada completamente llena de piedras que se me hace la parte más dura del recorrido hasta ahora. Aunque voy cansadísimo (luego entenderé que estoy yendo a un ritmo demasiado intenso y sin paradas), he dejado atrás al grupo grande y voy más o menos a la par que la pareja con el niño.  

Lo que se ve al fondo es el collado llamado Enforcadura (2.356 m), ya que es la separación entre los dos picos de la “horca” (de ahí su mombre). A la derecha, el más bajo, el Pollegó Inferior (2.444 m), y a la izquierda, el Pollegó Superior (2.506 m), la cima de la montaña. Justo al lado de ésta, hay otro pico que queda en segundo lugar por sólo 6 metros, el Calderer (2.500 m).

Yo, obviamente, debo tomar el sendero de la izquierda, hacia esas las rocas, para ir a la cima.

12:05 – Llego al collado. El sendero a la izquierda es más empinado de lo que parece. Esto está lleno de gente que está volviendo de la cima.

12:24 – El sendero llega hasta las rocas. A partir de aquí toca ponerse en modo cabra. Voy mucho más cansado de lo que sería normal en una excursión así, pero es que estoy yendo un poco demasiado rápido.

Y a las 12:33, tras 2h y 45′ de durísima subida, llego épicamente a la cima del Pico Pollegó Superior del Pedraforca (2.506 m)… y esto parece el mercado en hora punta. Un montón de gente superbien equipada y yo con mis pintas, con el cayado de madera y mis barbas… que incluso alguno dice “¡Ha llegado Moisés!”

Me hago (bueno, me la hace un montañero majo) la foto oficial de la cima.

Foto de un espontáneo

Siento mi corazón que va a 200 y no baja. Siento que no me concentro bien. Me sucede a menudo, cuando estoy muy cansado por un esfuerzo físico, que no pienso con claridad y tomo malas decisiones. Apenas he llegado y ya estoy pensando en bajar, pero, en un momento de claridad, me doy cuenta de que tengo que parar, que tengo el pulso demasiado acelerado y no estoy en condiciones de bajar así, y menos por el lado difícil. Así que me siento y, aunque no tengo hambre, me hago la ensalada de lentejas y me la como… casi entera.

Después de comer y descansar un poco, y con el corazón ya a un ritmo normal, empiezo a bajar por el otro lado norte, que, según veo nada más empezar, parece bastante complicado, casi de escalada. Me cruzo con gente que sube y, en una de esas, me meto por un sitio por donde pienso que es la bajada porque me había parecido que alguien subía por ahí y veo que se pone un poco chungo, pero yo convencido de que es por ahí porque he visto subir a alguien. Pero al poco oigo por encima mío:

– Hey, ¿¿estás bajando por ahí??
– Sí, ¿no?
– No es por ahí, ¿eh?

Ups, me estaba equivocando. Menos mal que me han avisado, porque si sigo por aquí habría  acabado en algún sitio demasiado complicado como para seguir bajando y demasiado cansado para volver a subir. Muy chungo.

Subo y tiro por dónde venía la chica que me ha avisado y me cruzo con otro grupo que sube. Espero para dejarles pasar y me dicen…

– Hey, ¿¿estás bajando por aquí??
– Hemmmm… sip.
– ¿Seguro?

Y pone cara de “madre mía” y yo…

– ¿Es complicado? He subido por el otro lado y quería volver por aquí.
– Lo normal es subir por aquí y volver por el otro lado. Este lado es mucho más complicado y no te recomiendo hacerlo en bajada sin cuerdas.

Y ese es el momento en el que me doy cuenta de mi error. Yo iba tan tranquilo porque estaba siguiendo la ruta de Wikiloc, pero en ese momento la vuelvo a consultar y veo que la estoy haciendo… al revés. Lo normal hubiera sido subir por el lado complicado y luego bajar por el fácil. Porque cuando una pared es chunga y muy empinada, es mucho más peligroso bajarla que subirla. Y con lo cansado que voy sólo me falta meterme en un lío semejante.

Agradezco al Universo estos dos ángeles que me acaban de salvar en un momento de baja forma y poca concentración y vuelvo por donde he venido.

13:30 – Empiezo a bajar. Tengo que llegar hasta allí. Ánimo.

13:55 – Para que no sea completamente igual la bajada que la subida, me desvío un poquito para pasar por La Enforcadura y así poder ver ambos lados de la montaña. Hacia el este se ve Saldes y hacia el oeste se ve mi destino, Gósol, donde tengo la moto.

15:30 – Sin grandes acontecimientos más allá de mi cansancio, por fin empiezo a ver Gósol más cerca.

15:45 – Tras 6 horas exactas de excursión, ahí está Gaby, mi moto.

Al final la excursión no ha sido un loop como me hubiera gustado, pero no ha estado nada mal.

He subido también esta ruta a Wikiloc por si os apetece consultarla.

Me vuelvo al camping, que estoy muerto. Ducha, cervecita en el bar y para cenar me hago una sopa, que así me rehidrato.

Es espectacular ver el atardecer sobre el Pedraforca… e increíble pensar que hace nada estaba ahí arriba.

Me levanto algo tarde, sobre las 8h. No he dormido mal para lo hecho polvo que estaba. Mi cuerpo se recupera rápido.

Me tomo la mañana con calma porque tengo que dejar la tienda al sol para que se seque, ya que hay mucha humedad. Mientras, me ducho y me voy al bar del camping para deayunar un café y montadito de francesa. Aprovecho para ir viendo opciones de dónde ir. Encuentro el Camping de Senterada, que tiene buena pinta. Voy para allá.

Primera parada en el Coll de Josa para la última foto de Gósol y el Pedraforca.

Segunda parada en el Súper Charter de la Seu d’Urgell para comprar comida.

Todo el camino es impresionante. Al evitar las autopistas, la ruta va por las montañas, pasando por pueblecitos de casas de piedras. Una pasada. Hago otra parada en un área de descanso de un puerto de montaña para comer algo de la fruta que he comprado y un poco de queso con pan.

Y ya voy de tirón hasta el Camping de Senterada. Cuando llego, no hay un alma y en el restaurante (que debe ser la recepción) hay un cartel que indica que está cerrado por el finde. Pues sí que estamos bien, un camping que cierra en finde. Pregunto a dos chavales que están instalados en una parcela del camping y me dicen que me instale y que se paga a la salida. Pero claro, yo quiero saber cuánto se paga antes de instalarme. Me dan el contacto de la dueña, le escribo pero no contesta. Mientras espero, busco otros posibles lugares y encuentro el Camping Collegats que está a orillas del Noguera-Pallaresa y por donde, curiosamente, acabo de pasar. Llamo y me dicen que 13,30€ la noche. Perfecto, voy para allá. Está mucho mejor, con más vidilla (tampoco muchísima más. Se nota que es temporada baja). Check-in, me instalo y cervecilla.

Me doy un paseíllo por el río, me hago una ensalada de garbanzos de cena y a dormir pronto, que aún estoy matado.

Me levanto pronto, sobre las 7h30, con la idea de hacer yoga. Pensaba que ya habría sol, pero no, el sol tarda en salir por las montañas y los árboles y hace un frío del carajo, pero me hago mi sesión mientras pongo a secar la tienda.

Físicamente estoy bien, pero me siento bastante de bajón, con poca ilusión y viéndolo todo gris. Después del yoga y la ducha, hablo un rato por teléfono con Giada y mi cabeza y mi vida se iluminan. El resto del día es luz. Qué maravillosa mujer la que tiene este poder.

Me hago un café y pruebo a freírme unos huevos con mi kit de camping, y bastante bien. Me hago un buen desayuno. Voy recogiendo, pero madre mía lo que se tarda. Al final salgo a las 11h!

La carretera sigue siendo una maravilla. De puerto en puerto, todo montañas y paisajes espectaculares, como ésta de Viu de Llevata.

Parada para Gasofa (está muy barata) en Pont de Suert. Dejo atrás Catalunya y entro en la Comunidad de Aragón.

Hago una parada en un área de picnic para comerme la fruta, pero no estoy solo…

…parada en el Alcampo de Aínsa para aprovisionarme y llego al Parque Llanos de Planduviar, donde había visto que quizá habría la posibilidad de wild camping, pero no lo veo claro. 

Demasiado prohibido y demasiado a la vista. Prefiero la tranquilidad de un camping. Así que busco y encuentro uno cercano, muy chulo y barato, el Camping Oto (15,20€). Voy para allá. Cobran a la salida, así que puedo decidir con calma si estar una o dos noches. El sitio es superchulo. Me instalo…

…y me doy un paseo hasta la Cascada de Sorrosal, al lado de Broto

Es superchula. No me baño, porque no da el sol y ya hace fresqui. Quizá mañana. Pero los pies sí, claro.

Vuelvo dando un paseo por Broto, que es un pueblecito precioso.

Vuelvo al camping, me pido una cervecilla y me siento a escribir. El camping está muy bien excepto… que en el bar no hay enchufes. El único que hay no funciona. Estoy convencido de que lo hacen para que tengamos que contratar parcela con electricidad. Fatal.

Dedico el rato también a ver opciones para mañana. Mi próxima etapa me lleva cerca de Pamplona. Veo que por ahí está el Camping Murkuzuria con buena pinta y también por ahí anda el Agroturismo Maricruz donde fui un par de veces en 2009 con Samy, mi pareja de entonces. Les escribo por si se acuerdan todavía de mí.

Para cenar me hago unas judias blancas con arroz y verduras al curry. No acaban de salir buenas. Creo que es porque me he olvidado de ponerles un poco de aceite.

Como no tengo electricidad, no hay peli ni serie. Me veo en el móvil una entrevista de 1h con el Dr. Juan Gervás. Me entusiasman sus ideas sobre la autogestión de la salud, aunque tiene cosas que son un poco de otra generación, pero se le perdonan. A dormir.

Me levanto tardecillo, a las 7h45. Hace un frío del compón y el sol está lejos de aparecer. Aún así le echo valor y me hago mi sesión completa de yoga. Me sienta de maravilla, aunque me duele un poco el hombro izquierdo.

Ducha y desayuno, recojo, pago y me pongo en camino de nuevo cerca de las 11h. Madre mía, lo que se alarga la mañana. Me ha llamado Luismi, el dueño de Agroturismo Maricruz, pero no lo he oído. Me ha dejado un audio. No sólo se acuerda de mí, sino que ha dado la enorme “casualidad” de que me ha visto hace pocos días en un anuncio de cerveza y ha pensado… “¡anda, mira, si es Pablo!”. Qué fuerte es la sincronicidad.

Hago una parada en Broto para comprar un repuesto de camping gas y mientras estoy allí, me llama Luismi y charlamos. Le digo que flipo no sólo con que se acuerde de mí, sino que sea capaz de reconocerme en la tele… ¡¡14 años después!!. Y me dice que no sólo se acuerda de mí, sino que también se acuerda de Samy y de que yo trabajaba en 11870 en temas de servidores. Me dice que justo hoy no puede hospedarme, porque está fuera, pero que mañana encantado de dejarme una cabaña a cambio de ayuda con un tema de web y servidores. Yo encantado claro. Me encanta la economía de intercambio. 

Así que hoy voy para el Camping Murkuzuria que (otra casualidad) son amiguetas de Luismi. 

Me pongo en marcha y me siento un poco mareado. Mierda. Me han vuelto los vértigos. El oído llevaba días avisando (cuando el pitido del oído izquiero sube de nivel es que vienen vértigos), pero no le había hecho mucho caso. No me impide conducir, pero lo hace más incómodo. Es lo que tiene el Síndrome de Ménière que padezco desde hace bastantes años.

Hago una primera parada en la Cafetería Victoria de Jaca para un café con tostada. Me siento bastante mareado. Pero mi paso por el siguiente pueblo es un Hecho.

Hago otra parada en un área de descanso de Ansó, muy chula, llena de gatos hambrientos.

Y, tras la curva, hay unas vistas espectaculares de Ansó.

Llego al Puerto de Matamachos (bonito nombre feminista) que marca la frontera entre…

¡Adiós Aragón!…

…¡Hola Navarra!

Y finalmente llego a Esparza de Salazar, donde está el Camping Murkuzuria, a las 15h10. 

Aunque hay una zona de acampada libre por 11€, pero sin poder llevar la moto hasta allí y sin electricidad, al final opto por una parcela con moto y electricidad por 16€. Me estoy aburguesando, pero aún estoy mareado y prefiero la tranquilidad y lo fácil.

Monto la tienda, con caída de la moto incluida. Le he puesto el caballete central precisamente para evitar esto, pero si le pongo el caballete en zona de barro o un poco inclinada, se cae igual. Como puede verse a continuación…

Como es aún pronto, hace un sol maravilloso y sigo mareado como para ponerme con el blog, le pregunto a una de las chicas del camping si es posible bañarse en el río Salazar y me dice de un sitio muy cerca, cruzando el pueblo.

Así que cruzo el pueblo…

…y llego al sitio, que está genial. Y me doy un baño, claro.

A la vuelta  me hago una ensalada de garbanzos de cena y veo la peli The Silencing.

Me levanto de nuevo sobre las 7:45. Siempre me despierto a la misma hora (sin despertador, ¿eh?). Sesión completa de yoga, ducha y me voy haciendo desayuno mientras recojo. Lo de la tortilla en mi kit de cocinar funciona mucho mejor que los huevos fritos. Pringa mucho menos.

Me tomo el día con muuucha calma, mientras dejo que salga el sol y se seque todo, ya que Luismi me dijo de ir al Agroturismo por la tarde, sobre las 17h, y está aquí cerca, así que con la calma. 

Sobre las 16h y pico, viendo que el tiempo amenaza lluvia, me pongo en marcha. Parada para gasofa. Parada en un punto de la carretera con vistas a Abaurrepea.

Como estoy llegando demasiado pronto, Hago una parada para comerme una ensalada en un área de picnic cercana a Villanueva del Arce…

…y luego me tomo un café en el Bar-Restaurante Baratze. Poco después estoy entrando a Villanueva del Arce. Qué recuerdos.

Y por fin llego a Agroturismo Maricruz. Ésta es la casa principal.

El reencuentro con Luismi y Alicia es muy chulo. Es impresionante cómo se acuerdan de mí después de 14 años. Nos tiramos un rato hablando y contándonos la vida. Conozco a los dos perretes pastores, Ki (vejete macho) y May (joven hembra) y algunos de los gatos, especialmente la pequeñita Ayla, que me acompaña a conocer el que será mi alojamiento por dos noches, una cabaña construida sobre un árbol.

Me doy un paseo por la propiedad, conociendo a más habitantes.

Durante el paseo, me encuentro a Luismi y Alicia cargando leña en el tractor para llevarla a la casa. Me ofrezco a echarles una mano y así me da un paseo en el tractor.

Tener un lugar así es muy bonito pero una cantidad de trabajo físicio inacabable.

Algo más tarde nos sentamos a hablar de sus líos informáticos y de cómo puedo ayudarle y nos tiramos hasta la cena. 

La cena la pasamos de charla y poniéndonos al día de nuestras vidas. Sus dos hijos que yo conocí pequeños, ya están independizados y viviendo en Pamplona. Cómo pasa el tiempo.

Dia 22 (28 Sep): Agroturismo Maricruz (Navarra)

Me despierto a las 7:45. Es automático, siempre a la misma hora. Salgo de mi maravillosa cabaña…

…y recibo los buenos días de todo el mundo.

…Alicia ya me tiene preparado el desayuno. Un montón de cosas. 

Me pongo con Luismi con el tema informático. El tema es complicado. Me ofrezco a pasarle todo su contenido a mi servidor, porque está pagando demasiado por lo servicios. Nos ponemos con ello y me tiro toooda la mañana. Para comer Alicia ha hecho una ensalada y mijo con huevos. Comemos en buena charla. Por la tarde me pongo un rato con los castings de publi de Iberdrola y Aneto. No quedan mal. A ver qué tal. Qué casualidad que ambos casting estén ambientados en una cocina y que justo hoy dispongo de una que es perfecta.

Después salgo a estirar las piernas, y saludar a Ki, May y Mérida.

Por la noche consigo pasar la web de Agroturismo Maricruz a mi server y luego ayudo un rato con la leña. Cena de queso y verduras muy ricas. Veamos qué tal tira la web durante la noche. A dormir.

Me vuelvo a despertar a las 7h45. Qué curioso. Alicia me ha dejado preparado el desayuno: Fruta, zumo de pera, tortilla de setas, queso, torrijas, café, leche de soja… etc. Mucho más de lo que soy capaz de comer. Qué maravilla y qué generosidad.

Me pongo con Luismi un rato con nuestros temas. La web se ha caído por la noche porque hay algo que consume muchos procesos de PHP. Pero en un rato lo dejo arreglado.

Tenemos más temas pendientes, pero como tiene huéspedes que atender, quedamos en hacerlos en remoto. Hora de las despedidas… al menos hasta mi viaje de vuelta.

Como mañana tengo que estar en Hoz de Anero (Cantabria) para mi housesitting y está casi a 300 kms, la idea es pasar esta noche en algún punto intermedio. He encontrado el Camping el Roble Verde con buena pinta y buen precio. Voy para allá. Hago una primera parada en el Bar Restaurante El Poste para un café con sobao. Allí me doy cuenta de que estamos a 29 de septiembre y de el housesitting es el 1 de octubre. O sea, tengo 2 noches, no 1 como pensaba. Podía haberme quedado en Maricruz una noche más echando una mano y sin pagar alojamiento. La madre que me parió. En fin, me lo tomaré con más calma.

Otra parada en el Alcampo de Estella para aprovisionarme, ya que tengo que estar 2 noches por mi cuenta. Por fin llego a la frontera con Euskadi.

Me pregunto de quién es este pueblecito

Llego al Camping Roble Verde… y no me da buen rollo. La recepcionista es algo seca, y había leído que eran 11€ la noche, pero me dice que eso es la parcela y luego son +6€ por persona, en total 17€. Me parece caro y no me mola el sitio, así que decido probar el wild camping en un sitio que he visto en Park4Night, un parque de Espejo. 

Cuando llego, veo complicado lo de acampar, ya que hay un chiringuito que abre a las 19h y cierra a las 23h. Mal asunto. Mientras pienso en opciones, quiero en darme un baño en el río, ya que está acondicionado para ello, pero veo que me he dejado en Maricruz mi toalla y el neceser. Estoy fataaaaal. Parece que hoy me sale todo mal. 

Pruebo en otro sitio junto al río a 10 min de allí. Está tan apartado y solitario que no habría problema en plantar la tienda, pero me parece demasiado aislado. Además, necesito currar con el portátil con lo de Maricruz. Sigo pensando en opciones. 

Veo que en mi camino a Cantabria está el Albergue de Soba, donde ya estuve en 2018 y donde Cris y Dudu, sus dueños, fueron encantadores conmigo. Les mando un mensaje con la idea de quizá ir hoy o seguro mañana. Mientras espero respuesta me voy al camping más cercano, el Camping Angosto. Cuando pregunto precio, me dicen que 23€ ¡¡Jooooder!! He rechazado el Roble Verde porque 17€ era caro. Pero ya es muy tarde, estoy cansado y un poco harto de que no me salga nada. Así que lo acepto. Qué remedio.

Para colmo de males, cuando estoy plantando la tienda, me contestan del Albergue de Soba y me dicen que encantados de volver a acogerme por 15€ con desayuno incluido. ¡No me lo puedo creer! Por apenas unos minutos he perdido la opción de pasar las dos noches allí, donde hubiera estado mucho ejor. Pero es cierto que está a hora y media de aquí y quizá sería un poco demasiado después de las 3 horas que ya llevo. Es como si mi cabeza me dijera que lo he hecho fatal y que he terminado en el sitio más caro, pero como si el Universo me estuviera empujando a esta opción, a pesar de ser la peor. Entiendo que es por algo, para salvarme de algo o porque debo estar aquí, así que lo acepto y me relajo y me voy a la piscina del camping.

Luego voy al bar a por una cervecita, a escribir y trabajar en cosas del Agroturismo.

Para cenar me hago una ensalada de garbanzos y sigo un poco con el portátil, pero me voy pronto a sobar, porque me duele bastante la muela del juicio, que tiene mala pinta.

Me despierto esta vez un poco más tarde, a las 8h. Anoche dormí regular. Estaba incómodo y con dolor de muela. Aún así, me hago la sesión de yoga, aunque no me apetece mucho, pero, como siempre, me sienta genial. Desayuno el café y los huevos con el pan que compré ayer y voy recogiendo con calma.

Pago mis 23,50€ (ay, qué dolor) y me pongo en marcha poco después de las 11h. Primera parada para echar gasofa con la enorme sorpresa de que es el sitio más barato que he visto hasta ahora (1,499€/l).

Segunda parada para cruzar de nuevo la frontera.

Otra foto un poco más allá, en el Mirador del puerto de los Tornos.

Y poco después de las 13h ya estoy en el Albergue de Soba.

Me recibe Cris que confiesa que no se acuerda de mí. La verdad es que no sé si la llegué a conocer a ella, porque casi todo mi interacción entonces fue con su pareja Dudu. En aquel 2018 Cris había tenido a su hija Vera sólo 2 meses atrás. Ahora veo a Vera con 5 añitos y supergraciosa.

Charlamos un poco y me coloca en un dormitorio de 6 con otra chica que también acaba de llegar. Como es la hora de comer, nos ponemos a cocinar (el lugar es una maravilla, con una cocina estupenda). Ella se hace un poco de pasta con atún y yo un arroz con todos mis restos de verduras. Mientras se hace, hago un buen amigo.

Tras la comida y, como es pronto, hago un poco de turismo. Me pillo la moto y me voy a visitar el Mirador del Gándara

Luego voy al pueblecito de La Gándara a comprar una botella de vino para esta noche (es noche de pizzas en el Albergue de Soba) y al Café Rufaco a tomarme un café y escribir un poco, porque en el Albergue (sorprendentemente) no hay wifi.

Vuelvo al Albergue donde estamos unos cuantos huéspedes y vecinos esperando que llegue el chico de las pizzas. Por lo que me cuenta Cris, como tenían en el Albergue un horno externo para pizzas que no estaban usando, un chico joven de la zona se ofreció a darle uso haciendo pizzas la noche de los sabados y así se saca un dinerillo. Después de una espera eterna, el chico aparece a las 21h, cuando ya nos estamos comiendo las sillas.

Hace pizzas de estilo napolitano, de borde muy grueso. No me convencen demasiado (lo siento, pero es lo que tiene vivir ahora en Italia), pero está divertido poder compartir un poco con los demás huéspedes. Valen 8€, un poco caras, pero va, es para que el chico se saque un dinero y se lo curra bastante.

Por la noche tengo bastante sed que, como bien me ha enseñado Giada, eso quiere decir que la masa no era de muy buena calidad.

Dia 25 (1 Oct): Albergue de Soba – Hoz de Anero (Cantabria) – 48 kms.

Toca moverse. Me levanto a las 7h45 as usual. Me hago mi sesión de yoga (sin saludos al sol, por el hombro) en el porche, ducha y voy recogiendo mientras Dudu y Cris preparan los desayunos. Café, tostadas y una salsa de tomate aceite y ajo muy rica. Desayuno con la pequeña Vera que no se me separa, le he caído en gracia. Charla, desayuno y finalmente consigo salir sobre las 10h30. Tal y como me ha aconsejado Dudu, voy por el camino más bonito, el Valle de Asón (espectacular), y el Valle de Matienzo, también una pasada. Qué bonita es esta zona de Cantabria.

De hecho, mi primera parada es en el Mirador del Valle Asón.

La segunda en el Alto de Fuente Las Varas, desde donde ya empieza a verse el mar.

Y llego, según lo previsto, a las 11h40 a la casa que voy a cuidar por Housesitting durante los próximos días. Me reciben Lydia y Alfonso con sus hijos: Gael (8), Sergio (5) y Luna (2). Entre la gran familia y la enorme cantidad de perros, el lugar es una locura. Y es que la casa es también un hotel de perros, por lo que están los perros de la casa, los perros de los clientes (separados para que no se coman a las gallinas) y el perro de los padres de Lydia que también me lo traen para cuidarlo. Más otro montón de animales que luego os los presento a todos.

Me instalan en el desván, donde podré estar más tranquilo, y nos sentamos a comer lasaña y ensalada.

Tarde de piscina y charlas mientras lo van preparando todo para irse. Acompaño a Alfonso a Ajo a entregar a Max, uno de los perros que vuelve con su dueña, y a la vuelta cenamos patatas fritas con huevos. Menos mal que es sólo 1 día, porque vaya ritmo de comer.

Por la noche acompaño a Alfonso a dar de comer a los perros y me lo apunto todo muy bien, ya que el tema es complejo. Al final me voy a la cama después de media noche. Duermo bien excepto por un fucking mosquito.

Pues como prometí, os presento a todos los miembros de esta especie de zoo que debo cuidar por unos pocos días.

Primero los perros de la casa:

Blue (mi favorito):

Fuju (por motivos obvios):

Timmy (inseparable):

Scooby (el que está debajo):

Scooby no se deja ver mucho, porque está un poco traumatizado. Pasó toda su vida solo en una finca, sin ninguna atención. Por eso ahora le cuesta socializar.

Luego están los perros de los clientes o amigos. Cuando llego son un monton, pero gran parte vienen a recogerlos el primer día, por eso ahora sólo son:

Sugus (es un habitual):

Muga (de un amigo):

Suri (un amor):

Zamba (del papá de Lydia):

Tritán…

…y Leia:

Para dormir, tengo que pasar lista:

A esto hay que sumarle 2 gansos, 2 pavos reales, numerosas gallinas…

…dos ovejas (que se apañan solas, sin ningún cuidado) y estos dos:

Mickeju

…y Poni Guapo:

Por la mañana suelto a los gansos para que pasten a su aire, y por la tarde los vuelvo a meter en su corral y luego repaso que todo esté en orden.

Y lo más “divertido” es darles de comer por la noche, porque hay que hacerlo por grupos:

El primer día que me quedo solo, hace tanto calor que voy a chequear los bebederos para asegurarme que todos tienen agua. Cuando estoy chequeando el bebedero de la zona de clientes que está colocado bajo una mesa con una plantación de perejil, veo que la mesa está torcida y a punto de caer, así que intento enderezarla… y ¡catapúm!

Se viene abajo por completo. Un desastre. Así toca buscar soluciones. Busco 4 tiestos grandes y una caja y los relleno con casi todo lo había plantado. Tiene buena pinta. Luego recojo el resto de la tierra y barro hasta dejarlo  todo presentable. 

Le mando a Lydia las fotos del antes y el después y agradece el esfuerzo, especialmente con el calor.

Pero no todo es cuidar de los animaletes y la casa. También están mis sesiones de yoga, mis desayunos…

…y, sobre todo, mis excursiones.

Excursión a la Ermita de la Virgen del Camino

El 2 de octubre me doy un paseo hasta la Ermita de la Virgen del Camino que está a unos 40 min caminando.

Como el paseo me sabe a poco, continúo por el sendero en dirección oeste. Paso junto a una casa abandonada…

…hasta llegar a la entrada de Hoz de Anero.

Continúo por la carretera hasta la Ermita la Magdalena

Y vuelta a casa. Han sido unas 3 horas de estupendo paseo. Cuando estoy llegando se escucha ladrar a Suri desde mucho antes de llegar. Me pregunto si habrá estado ladrando las 3h.

Excursión al Faro de Ajo

El 4 de octubre me pillo la moto para visitar el famoso Faro de Ajo, que está a media hora. Llego a las 10h30 y resulta que está cerrado hasta las 11h. En vez de esperar, tengo una idea mejor. Me voy con la moto al Parquing Ojerada, que está a 4 min, y me hago el sendero por los acantilados que es superchulo. Me recuerda a mis días en Menorca.

Llego al faro 10 min antes de que abran, pero la ventaja de venir por aquí es que se puede acceder aunque esté cerrado el acceso principal. Y lo genial es que no hay nadie.

El Faro de Ajo es famoso porque fue pintado en 2020 por el artista cántabro Okuda.

Excursión a la Playa de la Arena

El 5 de octubre me voy con la moto a darme un baño a la Playa de la Arena que está justo en la desembocadura del Río Campiazo, a la altura de La Sorrozuela, muy cerca del faro de ayer. En realidad esta parte se la considera la Ría de Ajo.

Mañana llegan Alfonso y Lydia y da por terminado mi housesitting. Mi plan era seguir con el mototrip hacia el oeste, pero hoy por la tarde he hablado con Giada y siento que no está bien, está pasando por un mal momento y siento que debo estar a su lado dándole mi apoyo, así que decido pillar un vuelo mañana y darle una sorpresa.

El paréntesis

He conseguido un vuelo a las 10 de la mañana de Santander a Londres y allí otro que me deja en Pisa a primera hora de la tarde. Alfonso y Lydia aceptan muy amablemente guardar mi moto y gran parte de mis cosas en su garaje hasta mi vuelta y me llevan al aeropuerto bien temprano.

Pero una cosas son tus planes y otra muy distinta lo que el Universo decide poner en tu camino.

La mañana del 6 de octubre de 2023 hay una niebla tan densa que los retrasos de los aviones se convierten en noticia local en el Diario Montañés. ¿Y a quién escogen para hablar del perjuicio de estos retrasos?

Estoy sufriendo porque veo que perderé el vuelo de Londres a Pisa y se me irá a la mierda la sorpresa. Al final veo que hay otro vuelo a las 17h y decido cambiarlo, porque Ryanair (sorprendentemente) me deja cambiar el vuelo sin coste si lo hago antes de 2 horas de la partida. Y hago bien, porque al final salimos de santander a las 14h, con 4 horas de retraso. Como se puede ver el día ha mejorado bastante.

Desde aquí se ve estupendamente la Isla de la Virgen del Mar. Hasta pronto, Cantabria.

En Londres aprovecho para comer algo y después…

Consigo llegar a casa antes de la noche y Giada se lleva la sorpresa de su vida.

Carrara

Mi estancia en Carrara se prolonga del 6 al 17 de octubre, para gran alegría de Giada, Adele, Zen y Minu.

Durante este tiempo Giada y yo nos hacemos algunas excursiones especialmente chulas.

Excursión a Punta Pineda y Punta Castagna

El 8 de octubre nos hacemos una estupenda excursión a los acantilados que hay justo antes de Cinque Terre. Aparcamos donde Il Giardino da Nico y, desde ahí, vamos bajando las interminables pero espectaculares escaleras que llevan a Punta Pineda. Varios carteles avisan de la dificultad del recorrido y lo aconsejan solo para “Excursionistas Expertos”.

Incluso hay algunos tramos en obras.

Foto de Giada

A mí particularmente me encanta esta excursión por las vistas y por la espectacularidad del recorrido. ¿Quién hizo estas escaleras?

Los intrépidos excursionistas…

Foto de Giada

Finalmente llegamos a Punta Pineda… 

…y desde ahí vamos hacia el norte, a la playita de rocas que hay entre Punta Pineda y Punta Castagna.

A pesar de que es octubre y que no hace demasiado sol, nos atrevemos a darnos un baño. Estamos nadando cerca de la costa cuando noto un dolor muy fuerte en el brazo, como una quemadura. Giada cree que estoy de broma, pero le digo que salgamos rápidamente. Y, efectivamente…

Foto de Giada

Foto de Giada

No tengo ni idea de lo que ha sido. Probablemente una medusa, aunque la marca es un poco rara para ser una medusa.

Para volver, por no repetir la ruta, decidimos hacerlo desde Punta Castagna, que resulta ser aún más emocionante, especialmente el primer tramo.

Luego la cosa mejora.

Y para rematar la tarde, nos tomamos una birrilla en Il Giardino da Nico con vistas al atardecer.

Paella en Luni

La familia de Giada no deja pasar la ocasión de que estoy por aquí para pedirme que les haga una paella en casa de su madre, Claudia, en Luni. Así que el 14 de octubre me pongo en modo Cuoco Spagnolo y la hago nada menos que a la leña.

Y debo decir que no queda nada mal.

Comida familiar en Campo Cecina

Al día siguiente, 15 de octubre, Ruggero, el padre de Giada, nos invita a todos a comer en el Ristorante Belvedere, en la montaña de Campo Cecina.

Foto de Ilaria

Como a Giada y a mí nos va la marcha y nos gusta caminar, le pedimos a la familia que nos deje el coche aparcado en el Cimitero di Castelpoggio y así podemos bajar caminando por la montaña disfrutando del atardecer.

Hasta los árboles se inclinan a nuestro paso.

Giada tiene una enorme facilidad para encontrar corazones ovunque.

Y allí está por fin, el pueblecito de Castelpoggio. Y lo de justo detras debe ser Noceto.

Para lo que queda, no merece la pena robar un vehículo.

Y llegamos justo al tramonto.

Madrid

Pero el 17 de octubre llega el día de continuar con mi mototrip. Como no encuentro vuelos demasiado baratos desde Pisa a Santander, lo que hago es pillar un vuelo a Madrid, aprovechar para pasar una semana, hacer algunas gestiones, visitar amigos, y luego volar a Santander.

Para el alojamiento, cuento como siempre con la impagable hospitalidad de mi amiga Yolanda, a quien le cuido sus animaletes por un par de noches cerca de la Plaza de Cascorro

Blanquita…

Leia…

…y Cuba

…y la también impagable hospitalidad de amiga Pilar, a quien le cuido sus gatetes Frida y Risketto. Y aprovecho para quedar con ambas y agradecerles conjuntamente a base de birras su hospitalidad.

Y aprovecho mi estancia de una semana en Madrid para hacer algo de tursimo…

…Para quitarme la muela del juicio que tantos problemas me estaba dando. Para ello, nadie mejor que mi maravillosa amiga y dentista Erika

…Comida familiar con mis hermanos Santiago (y familia) y Almudena (y familia) en el Bodegón Francachela de Tres Cantos…

…y quedada con mis amigos Roberto, Maya, Txarly, Mer e hijos respectivos.

Mototrip por el Norte de España (2ª parte)

Y así llega el 17 de octubre de 2023, cuando comienza el cierre del paréntesis de 18 días. Por la mañana muy temprano voy a la Estación de Chamartín y pillo un tren a Santander y desde ahí me pillo un bus a Hoz de Anero, donde me recoge Alfonso para llevarme junto a Gaby, mi moto, dando comienzo a la segunda parte de mi Mototrip.

Dia 30 (24 Oct): Hoz de Anero –  Comillas (Cantabria) – 72 kms.

Cuando llego a la moto, lo primero que pienso es que he sido poco cuidadoso dejando la comida en las alforjas, teniendo en cuenta de que estamos en el campo y probablemente esto esté lleno de ratones. Sorprendentemente la laforja que tiene la comida está inmaculada. Menos mal. 

La sorpresa me la llevo cuando miro la otra alforja, donde había dejado el café soluble y me encuentro… 

Parece que los ratoncillos estaban más interesados en el café que en la comida. Pero lo más sorprendente es que parece casi como si se hubiese quemado. No sé que clase de orgía han hecho con el café para dejar ese rastro pringoso.

Me invitan a quedarme a comer y me como un cocido como una casa con la familia. Después llega el momento de las despedidas, especialmente de Fuju y Blue.

Por fin me pongo en marcha con un sueño del copón. No disfruto el camino, que es muy chulo, porque me duermo a chorros.

Encima me he hecho un pequeño lío. Estuve mirando opciones y de las dos mejores, me dirijo a la que considero la mejor, el Albergue Bar Castiellu, que está a 2 horas. Hago una parada cuando llevo una hora de ruta en la Taberna San Roque y mientras me estoy tomando el café me doy cuenta de mi error. El Albergue Castiellu eran 20€ y por ello había decidido ir al otro albergue, La Magia del Camino, en Comillas, que era más barato. Miro la ruta y veo que está solo a 25 min de donde estoy, así que mucho mejor. Voy para allá.

Cuando llego, veo que aceptan no peregrinos, menos mal (es un albergue del Camino de Santiago). Aunque es más caro de lo que esperaba (18€), pero bueno, solo un poquito más que un camping y es mucho más comodo.

Descargo y me doy una vuelta por Comillas. Ya había estado hace muchos años, pero no la recordaba tan chula.

Me hago cena de ensalada y revuelto de champis y a dormir. En el dormitorio alguien ronca como si no hubiera un mañana.

Dia 31 (25 Oct): Comillas (Cantabria) – Salas (Asturias) – 197 kms.

Me levanto cuando empieza a haber movimiento. Me voy a la ducha. Soy el único que se ducha, claro. Los peregrinos se duchan después de la jornada, no antes. El desayuno está incluido. Café muy bueno y un bollo de pan blanquísimo que me tuesto en la tostadora. Hay aceite, pero qué pena que me terminé el tomate anoche. 

Mi destino de hoy es la yurta que mi amiga Eli se está construyendo junto a su pareja, Adrien. A Eli la conocí en 2015 en una casa que tenía alquilada muy cerca de aquí, en mi primera experiencia de voluntario HelpX (ella tiene mucha culpa de mi viaje que empezó ese año). Nos volvimos a encontrar durante mi paso por Barcelona en 2017 y otra vez en mi otro Mototrip por el Norte de España en 2018

Ahora se han comprado un terreno cerca de Salas (Asturias) y se han construido una yurta espectacular y están con mil proyectos y voy a echarles una mano y cuidar de Suria, su perrita, durante su ausencia.

Me tomo la mañana con calma pensando que estoy cerca de mi destino. Pero luego veo que estoy a 200kms y son 4 horas, y tengo que llegar a las 14h, ups. Así que más vale que me ponga en camino.

Primera parada para gasofa en Gasolinera Combuscan, segunda parada para café y tostada en el Bar Restaurante Picu La Vieya y otra parada para un segundo café en Casa Edelmiro, donde tiene pinta de que aún no han abierto, pero me atienden igualmente. Qué majos. Tienen un espectacular hórreo delante.

Una foto junto al Puente de Peñaflor

…y llego sobre las 13h15, un poco pronto. El camino de llegada es empinado y pedregoso, pero no terrible. 

Cuando llega Eli todo son saludos y abrazos. Cuánto tiempo. No nos veíamos desde que estuve en la Masia de Can Bordoi 5 años atrás. Soltamos a Surya que está en la Yurta y se pone como loca cuando me ve. Se diría que se acuerda de mí. La yurta y la cocina externa que están construyendo, es todo muy especial y bonito, con unas vistas estupendas.

Nos ponemos al día mientras comemos y luego se va a trabajar. Algo más tarde llega Adrien y por fin le conozco. Damos un paseo a Surya mientras me cuenta que la propiedad tiene una extensión de 5 Ha de bosque y prado nada menos. Venía con una casa en ruinas a la que le dedicaron 6 meses de esfuerzo para vaciarla e intentar hacerla habitable hasta que se dieron cuenta de que era demasiado irrealizable llegar a reconstruirla. Así que abandonaron esa idea, la dejaron como almacén y empezaron el proyecto de la yurta. 

La propiedad es una pasada, pero es verdad que tiene un trabajo infinito. No me veo acometiendo un proyecto así, la verdad.

Cuando vuelve Eli nos ponemos a hacer una crema de patata, boniato y zanahoria para la cena, que nos queda genial, y una tortilla de champis y pimientos que también queda estupenda. Cenamos con un vinito mientras me cuentan mil historias por las que han pasado.

Ellos duermen en la yurta y yo, tan ricamente en…

Dia 32-34 (26-28 Oct): Salas (Asturias)

En los siguientes días, Eli se va a Barcelona porque tiene asuntos allá y Adrien pasa la mayor parte del día trabajando, por lo que casi todo el día estoy solo en compañía de Surya… y Herba, la gatita de Eli que también conocí cuando la conocí a ella. Me sorprende que la haya podido acompañar por todo su periplo vital todos estos años. Herba es prácticamente salvaje ahora y vive en el bosque, pero me viene a visitar cuando hago mi sesión de yoga.

Estos días los paso disfrutando de la compañía de Surya, que a ratos es es muy independiente y a ratos no puede estar sin que le dé mimos.

También dedico parte de estos días a contruir una puerta para el baño externo que han hecho.

O le echo una mano a Adrien transportando algunos muebles desde su antigua casa…

El almuerzo lo hago yo sólo…

…pero las cenas son con Adrien.

Pero desde que llegué aquí, Ruggero, el padre de Giada, ha estado con fiebre alta y no parece que esté mejorando. El 28 de octubre Giada me dice que lo han hospitalizado con neumonía. La siento muy preocupada y asustada. En ese momento me doy cuenta de que no tiene demasiado sentido que yo esté aquí echando una mano cuando de nuevo el Universo me está dejando claro que me necesitan más en casa, así que hablo con Eli y le digo que, sintiéndolo muchísimo, aunque el plan era estar aquí hasta que ella regresara, tengo que interrumpir mi aventura y comenzar mi viaje de vuelta. Parto al día siguiente por la mañana.

Me levanto antes de las 8h, porque ya ha amanecido. Estamos en horario de invierno. Qué curioso, antes me deprimía este cambio porque atardecía una hora antes. Ahora me gusta porque amanece una hora antes. Supongo que la edad nos hace menos nocturnos y más madrugadores.

Me ducho, recojo, me despido de Adrien y, sobre todo, de Surya… y en marcha! Son las 8h30.

Quiero llegar hoy al Albergue de Soba, pero son casi 300 kms y Google Maps dice que son unas 6 horas. Una barbaridad, pero vamos a intentarlo. La idea es volver a casa cuanto antes.

Cuando llevo una hora quiero hacer la primera parada para desayunar, pero voy buscando un lugar que me mole (y esté abierto. Se nota que es domingo) y al final lo encuentro cuando ya llevo 2 horas de ruta. Es en el Restaurate La Roca que está petado y tardan en atenderme. Me pido americano y tostada. La segunda parada cuando llevo 3 horas y pico, en el Restaurante La Parra. Creo que me he parado sólo para poder hacer una historia en Instagram diciendo “Estoy en la parra”… bueno, eso y que necesitaba ir al baño.

Foto a la altura de San Vicente de la Barquera

Paro en el Super Lejardi de Camargo, al lado de Santander, para comprar cosas para hacerme unas lentejas esta noche. Hago una miniparada en Arredondo para fotografiar el campanario de la Iglesia de San Pelayo Mártir que tiene forma de faro…

…y finalmente llego a las 16h15. No está mal.

Me recibe el cliente que estaba aquí cuando vine a la ida, un tal Javier, porque no hay nadie más. Enciendo la chimenea, porque hace un poco de frío… y se está tan ricamente.

Para cenar me hago las lentejas con setas al curry. Como me suele pasar, me he hecho un montón, así que invito a Javier y cenamos charlando… bueno, monologueando. Javier es de los que les encanta demostrar cuánto saben, pero no quieren escuchar nada. Me resulta interesante cuando me habla de la historia de Navarra y alguna que otra cosa sobre el conflicto de Israel, pero a cierto punto ya me carga demasiado su incapacidad de escucha, así que no soy demasiado sutil al levantarme de la mesa para recoger.

Me retiro pronto, pero me vuelve a dar la congestión alérgica que últimamente me da siempre cuando me tumbo por la noche. Pero me da más fuerte que nunca. Es como una sinusitis fortísima, que apenas me deja respirar y moqueo sin parar. Me tiene despierto hasta las 2h, cuando consigo relajarme lo suficiente como para que se me pase. Y es que se me pasa cuando estoy a punto de dormirme, es rarísimo. El resto de la noche sin problema. 

Me despierto pronto y me empieza de nuevo la congestión, no falla, aunque menos que por las noches. Me ducho y recojo mis cosas mientras espero para el desayuno. A las 9 y pico llegan Cris y la pequeña Vera, que me regala un autoretrato suyo. Es un amor.

Cris me hace desayuno de tostadas y charlamos. Resulta que conocen a Eli y Adrien, qué casualidad. Cris tiene ganas de charlar y me encantraría quedarme más, pero tengo por delante 270 kms y 4 horas de viaje por delante. Al final salgo a las 10h30. Menos mal que, aunque es casi la misma distancia que ayer, son 2 horas menos, porque son carreteras más rectas.

Bueno, lo serán más adelante, porque al principio paso por el Portillo de la Sia con unas vistas espectaculares. 

Parada a los 90 kms (un tercio) en la Taberna La Era en Euskadi, un sitio muy agradable en el minúsculo pueblo de Axkoeta para un segundo desayuno. Me tomo otro café y una tostada con tomate.

Siguiente parada para gasofa en el Ballenoil de Vitoria, porque tiene muy buen precio. Tercera parada a los 180 kms (2 tercios) en el Bar Mikel de Puente de la Reina (ya en Navarra), donde me tomo una cerveza (“sin”, ofcurs) con unas aceitunas y me hago una foto con el puente que da nombre al pueblo.

Y ya de tirón al Agroturismo Maricruz donde llego casi a las 16h. Saludos y alegrías. Me vuelven a dar la misma cabaña que la otra vez. Qué chula es.

…y nos ponemos a trabajar con las cosas que aún tenemos pendientes de su web en mi servidor. Nos tiramos hasta después de las 20h y aun nos queda. Cenamos juntos y a dormir.

Me levanto en cuanto amanece. Ducha y Alicia ya me tiene preparado el desayuno: Café, tostadas, aceite, mermeladas… Muy rico.

Mi propósito era quedarme otra noche para tener tiempo a terminar todo lo que tenemos pendiente, pero cuando miro la previsión, tiene pinta de que mañana lloverá mucho por aquí, así que decido que es mejor que me vaya hoy en cuanto terminemos.

Pero antes hay que dar los buenos días a Ayla y Kia…

…y dar de comer a los millones de gatos que tienen aquí.

Nos ponemos a trabajar y al final se nos va toda la mañana. Estoy un poco agobiado porque no quiero llegar de noche. Estamos hasta las 14h sin parar. Me dicen de quedarme a comer, pero prefiero salir cuanto antes. Me despido con la promesa de terminar los temas en remoto. Por suerte tengo un CouchSurfing ya confirmado en Binaced, que está a 4 horas, con Marisa y Edu. Así que vamos para allá.

Cuando llevo 1 hora, cruzo la frontera con Aragón.

Primera parada en Sábada (Zaragoza) para comprar algo de pan con el que acompañar el queso que me ha dado Luismi y el tomate que llevo, pero está todo cerrado. Al final consigo comprarlo en el Bar el Gallo. Es el típico pan blanquísimo de ínfima calidad, pero ya me vale. Me lo como en un banco al lado del río.

Otra parada para echar gasofa en un sitio (Sierra de Luna) que creo que es el más barato, pero luego veo otras 2 gasolineras que están más baratas. Mecachis.

Parada en el Aldi de Monzón para comprar un vino para llevar a mis hosts que me están esperando para cenar.

Y por fin llego a Binaced (Huesca). Me reciben con alegría y cariño Marisa, Edu y, con mucho entusiasmo, Momo, el labrador de 3 años que es todo energía y amor.

Me instalan en una habitación privada (todo un lujo en Couchsurfing) y me han preparado una tortilla de patatas, ensalada y tostadas. Yo he llevado un vino blanco ecológico. Pasamos una gran noche de charlas. De los mejores hosts que he tenido nunca en Couchsurfing.

Me cuentan que el hermano de Edu empezó a trabajar hace tiempo en una fábrica de magdalenas del pueblo y, cuando el dueño murió tiempo después, su mujer se la vendió a los dos hermanos. Así que ahora es propietario (y trabajador) de una fábrica de magdalenas, algo que nunca hubiera imaginado. Pero su pasión es la batería. Se ha pasado los dos últimos años en Madrid estudiando para perfeccionar su técnica. 

Marisa era profesora de primaria, pero hace 15 años (cuando llevaba solo 6 años trabajando) tuvo un accidente de coche al volver del trabajo y se dañó gravemente las cervicales. Desde entonces tiene baja permanente. La vida nos puede cambiar en un segundo.

Ambos son adorables conmigo y todo son atenciones y facilidades. La casa es otra pequeña maravilla. Binaced es un minúsculo pueblo de 1500 hab, pero con pleno empleo y muy buen rollo y se siente.

Dia 38 (1 Nov): Binaced (Aragón) – Barcelona (Catalunya) – 220 kms.

Me despierto a las 7h30 con la luz. Marisa ya está levantada y Edu se fue a trabajar a las 6h como siempre. Me hago un café y charlamos. Cuando vuelve Edu de trabajar con las magdalenas, me ofrecen enseñarme los alrededores. Vamos en coche hasta la Ermita de Santa Ana

…y desde ahí hacemos un largo paseo por los montes de matorral. Muchos conejos y algunos milanos. Y unas estupendas vistas de Binaced desde aquí. 

Cuando volvemos me regalan una bolsa de magdalenas de las que fabrican y debo confesar que están espectaculares.

Nos hacemos la foto, despedidas y muchos agradecimientos. Insisto, una de las mejores experiencias couchsurfing que he tenido nunca. ¡Muchas gracias, Marisa y Edu!

Me pongo en marcha para la última etapa en España. Voy preocupado porque aún no tengo solucionado el alojamiento en Barcelona. Voy probando en cada parada todo tipo de HomeExchanges, CSs y demás, pero nada.

Cuando paso por Binéfar, no puedo evitar pararme para hacer una foto al Mural Khaleesi de Oriol Arumí. Una maravilla.

Ya en Catalunya, la primera parada es en Bellcaire d’Urgell (Lleida). Voy a la Pizzería Don Giovanni, pero está petada y no consigo que me atiendan, así que me voy al Bar del Polideportivo de Bellcaire y allí me tomo un café con un par de las magdalenas con choco que me han regalado. Buenísimas.

Poco después entro en la Provincia de Barcelona.

Siguiente parada en el perqueño bar Can Llobet de Santa Mª del Camí. Otro café, pero esta vez con Baileys. Algo más tarde ya estoy a la vista de mi querida montaña de Montserrat.

Paso por Martorell y hago parada en Rou Cuina i Cerveses donde me pido una caña y un bocata de francesa. Muy simpática la camarera oriental que habla español mejor que yo. Ahí decido que, como no encuentro otra cosa, voy al Mediterranean Youth Hostel de Barcelona que es el único que está por debajo de 40€ la noche (a 25€, más razonable). Qué caros se han puestos los hostels desde que se han convertido en sitios cool. Pero cuando llego al hostel no hay plazas. Pues sí que estamos bien. Me quedo con esta cara.

Adeline, quien me dejó su casa por HomeExchange a la ida, me dijo que si me veía muy apurado hoy, me dejaba su habitación pequeña. Al final le escribo desesperado y me acepta. Voy para allá. Es un encanto. De nuevo vuelvo a disfrutar de sus maravillosas vistas al atardecer.

Adeline me comenta que tiene concierto esta noche en el Craft y me invita a ir. No me lo pierdo, claro.

Me he comprado ya el billete del ferry para pasado mañana a medianoche (quería haber vuelto por Francia, pero por lo de Ruggero, quiero llegar cuanto antes). Como llegaré tarde a Civitavecchia, tendré que hacer noche antes de ir a Carrara. Se lo he pedido a Giulia, quien me acogió por couchsurfing en Montefiascone justo hace un año, y ha aceptado muy amablemente. De esta forma estaré en casa el domingo por la tarde.

Dia 39 (2 Nov): Barcelona (Catalunya)

Hoy toca llevar la moto al taller de Marc, Moto Minut, para terminar de instalar las cosas que tenía pendiente. Vaya tráfico espantoso que hay hoy en Barcelona. Le dejo la moto y me doy una vuelta, aprovechando el buen día que hace.

Mientras espero a que la tenga lista, me paso la mañana en The Coffee Time y como en el Salad Market. Por fin tengo la moto perfectamente terminada y lista a media tarde.

Adeline me ha dicho que si soy manitas (lo soy) igual le puedo echar una mano en un par de cosas. Resulta que al parquet que le instaló su padre le dejó poco espacio para expandirse con el calor o la humedad y eso hace que se esté doblando. La idea es recortar los extremos que dan a las paredes. De todas las soluciones que se me ocurren, al final optamos por usar una radial con un disco de pulir para cortar, un poco a lo bestia, el 1/2 cm de madera que sobra. Es un poco bestia y peligroso, pero al final le hago un buen trabajo. Me quedo contento y con sensación de que me he ganado mi alojamiento.

Adeline se va a pasar la noche a casa de su novio y yo me compro para hacerme cena: Huevos, brócoli, tomate, zanahoria y boniato. Lo cuezo todo (12 huevos, así tengo para llevarme mañana al ferry) y me lo como con aceite y sal mientras me descargo (para el ferry) y empiezo a ver la serie This Is Us.

Dia 40 (3 Nov): Barcelona (Catalunya)

Me levanto con el amanecer, que es justo enfrente de la terraza, una pasada.

Hoy es día de quedadas. Quedo con Miriam (quien se fue a vivir a Australia cuando yo andaba por allá y que justo estos días está de visita en Barcelona) para desayunar en el Antico Cafè. Nos sobra charla y nos falta tiempo para ponernos al día. Qué guay, la veo feliz. Más centrada que nunca.

Luego quedo con Enrique y Sonia de Cenea (clientes y amigos) para comer en El Vuit Gastronòmic. Es siempre genial quedar con ellos, da gusto. Siempre conversación divertida e interesante.

Luego me voy a por un (muy necesitado) café al Roast Club Cafe y luego quedo con mi gran amiga Elena en el Café Armonía y nos pasamos horas poniéndonos al día. Elena está recién llegada de haber pasado 6 meses como voluntaria en África y está viviendo la dura experiencia del regreso. Sé muy bien cómo se siente. Envidio su conexión con África que es el único continente que todavía se me ha resistido.

Nos despedimos sobre las 18h. Voy a casa de Adeline a recoger mis cosas, cargo la moto y me voy para la Barceloneta. He quedado de nuevo con Miriam para cenar en el Petit Bar antes de pillar el ferry. Pero cuando llegamos están cerrando (¡a las 20h!). Buscamos otra opción y acabamos en la Bodega Fermin, que tiene terraza en la Plaça del Poeta Boscà, porque así puedo tener mi moto a la vista, que tengo en ella todas mis cosas. 3 IPAs, algo de comer y nos despedimos sobre las 21h30.

Y voy ya para el puerto, hago el check-in del ferry y hago cola para entrar al barco.

Una vez dentro, me busco un rincón… y a dormir!

Dia 41 (4 Nov): Barcelona (Catalunya) – Grosseto (Italia) – 850+145 = 995 kms.

Me despierto a las 7h30. Quería hacer yoga, pero el barco se mueve demasiado. Así no hay forma… aunque sé que es una excusa y luego me arrepiento de no haberlo hecho. Siempre tengo muy buenas excusas por la mañana, para no hacer yoga, porque me cuesta la vida recién levantado.

Me pido el desayuno que compré con el billete. Zumo (sabor pomelo envasado, meh!), café cutrecillo y, en vez de cruasán, me pillo los dos bollitos de pan que me como con aceite, tomate y queso del que he traído.

Toda la mañana alternando las series Doctor en Alaska con This is Us. A mediodía me hago ensalada de garbanzos y por la tarde sigo con el maratón de series hasta que pasamos cerca de Cerdeña y aprovecho la conexión para planificar qué hago. Mi plan era pasar la noche con Giulia en un CouchSurfing de Montefiascone, pero la previsión es de mucha lluvia por esa zona de interior, mientras que parece que por la costa el tiempo es más clemente. Por otra parte, me da mucha pereza hacer una hora hasta Montefiascone porque no es en dirección a Carrara y por lo tanto no es camino que gano para mañana. Así que dedico un buen rato a buscar alojamientos a lo largo de la carretera que lleva a Carrara y así adelantar algo de trayecto. Y al final encuentro uno muy interesante. Se llama “C’era una volta“, cerca de Gavorrano, parece muy familiar y las referencias son muy buenas. Pero sólo hay un problema, y es que vamos con un retraso terrible, porque parece que navegamos con viento de proa y vamos a paso de tortuga. A este paso llegaremos al puerto a medianoche en vez de a las 22h como estaba previsto. Y el alojamiento está a casi 2 horas del Puerto de Civitavecchia. Contacto con Bárbara, la dueña de C’era una volta, le explico mi interés por alojarme pero mi problema con el timing y me dice que sin problema, que ella vive ahí y que me espera lo que haga falta. ¿Se puede ser más maja?

Se me hace duro pensar en conducir 2 horas de madrugada, pero al menos es algo que llevo adelantado para mañana y eso hace que me dé menos pereza.

Efectivamente llegamos a Civitavecchia poco antes de medianoche, con dos horas de retraso, y entre que amarra y nos dejan salir, pasa de medianoche cuando me pongo en camino. Por suerte no hace frío y no llueve, pero hace un viento del copón.

Cuando llevo un rato, me doy cuenta que no veo un pijo. Hay algo raro. Me paro a revisar y me doy cuenta de que cuando me instalaron la araña en la moto, me dejaron el faro apuntando al cielo. Con razón no veía nada. Lo ajusto y es otro mundo.

No voy demasiado rápido porque el viento de costado da miedito. Haciendo una excepción, voy por autopista, porque no quiero llegar muy tarde. Aún así se me hace eterno. Estoy cansadísimo y con sueño. Por fin llego a las 2h en punto, como había calculado. Bárbara me está esperando mientras hace un bizcocho para el desayuno de mañana. Me recibe con una sonrisa, me ofrece un café ristretto y me enseña la habitación. Pequeñita pero muy mona. El baño está separado, pero es solo para mí. Caigo rendido a pesar del café. Zzzzzzz…

Dia 42 (5 Nov): Grosseto – Carrara (Italia)  – 177 kms.

Me he puesto el despertador a las 7h30 porque he pedido el desayuno a las 8h. Quiero llegar pronto. Me despierto de un sueño profundísimo y me cuesta un mundo levantarme. Sólo he dormido 5 horas. Así de bonito es el sitio.

Bárbara me sirve el desayuno. Café, pequeñas apple-pies que hizo anoche, cruasanes, etc.  Todo buenísimo y casero. Desayuno, recojo, me despido (muy agradecido) de Bárbara y me pongo en camino poco después de las 9h.

Voy por autopista pero sin peajes, por lo que realmente son pocas autopistas (casi todas en Italia son de peaje). Hace un día increíble de sol y sin demasiado viento. Desde luego el Universo ha sido maravilloso conmigo en cuanto al tiempo meteorológico durante todo el mototrip.

Una paradita para gasofa. Quería también un café, pero está todo cerrado y prefiero ir más o menos de tirón, a pesar de que tengo un poco de sueño. Consigo llegar a casa a mediodía. Echaba tanto de menos a Giada que no podía esperar a abrazarla de nuevo. Me dice que su padre está mejor y ya en casa. Ha sido una infección respiratoria extraña que ha durado demasiado.

Y así termina mi mototrip de 42 días y 3.670 kms.

Mes y medio en Carrara

Y tras esta aventura de Mototrip que empezó 2 meses atrás, el 5 de noviembre de 2023 regreso a Carrara para pasar un mes y medio de tranquilidad…

Durante este tiempo cabe destacar…

Comida familiar en Campo Cecina

el 18 de noviembre de nuevo hacemos una quedada de familia en el Ristorante Belvedere para comer todos juntos y celebrar la recuperación de Ruggero y mi vuelta.

Excursión al Castelletti di Fossola

el 26 de noviembre, Giada y yo nos damos un paseo hasta las ruinas del Castelletti di Fossola, con estupendas vistas de Carrara.

Ópera en Carrara

El 10 de diciembre, Giada y yo vamos al Teatro degli Animosi de Carrara para ver un estupendo concierto de ópera Omaggio a Maria Callas. Para Giada es su primera experiencia con la Ópera en directo. Curiosamente, en contra de lo cabría esperar, parece que hay más afición a la ópera en España que en Italia. Lo disfrutamos muchísimo.

Excursión al Monte Forato

Y, por último, el 17 de diciembre de 2023, cuando se cumplen 8 años del inicio de mi viaje, le pido a Giada que me lleve a algún sitio especial para hacerme la foto-aniversario y el lugar elegido es el Monte Forato.

09:00 – Dejamos el coche en el parking cercano a Stazzema, consultamos el mapa y tiramos por el sendero que pasa junto a una pequeña capilla.

09:30 – Hace frío, pero el camino es superchulo. Pasamos al lado de Casa Giorgini, una granja con cabras.

09:45 – Vamos bien por este sendero hacia el oeste.

10:15 – Ahora el sendero más hacia el norte.

10:50 – Llegamos al collado Foce di Petrosciana.

Foto de Giada

Vídeo de Giada

11:05 – Desde el collado tomamos el sendero hacia el norte que es una subida bastante fuerte.

Y a las 11:40 estamos llegando al Arco del Monte Forato. El lugar es maravilloso, muy especial para hacerme la foto-aniversario.

Foto de Giada

Foto de Giada

12:00 – Después de la sesión de fotos, subimos a la Cima Norte del Monte Forato (1.208 m) para comernos las focaccias que hemos traído y hacer otra sesión de fotos.

Foto de Giada

Foto de Giada

Foto de Giada

Y ya sólo queda la bajada, que la hacemos más o menos por el mismo camino. Llegamos al parking a las 15:15. He subido la ruta a mi wikiloc.

Conclusiones y Planes

Y así terminan estos casi 4 meses, desde final del verano de 2023 hasta principio del invierno, del 2024 en el que la parte central ha sido mi mototrip (en dos partes) de 42 días por España. Me ha quedado un post bastante más largo de lo que pensaba, pero es que han sido muchas excursiones y muchas cosas. Probablemente debería haberlo dividido en más partes, pero bueno, ya está hecho. No es para GenZ con capacidad de atención máximo 10 minutos, pero sí para boomers y GenX.

Han sido meses muy intensos, de experiencias en solitario y experiencias compartidas, que es lo que define mi relación con Giada y lo que nos hace disfrutar tanto cuando estamos juntos.

El 20 de diciembre de 2023 volaré a Londres para hacerme cargo de un housesitting en el que pasaremos las navidades. Giada y Adele se me unirán 3 días después, cuando empiecen sus vacaciones. Qué ganas.

Y tenemos grandes planes para 2024, pero eso lo contaré más adelante. Pero este año que viene pasará muy rápido, estoy seguro.

Pero eso será…

…en próximos capítulos.

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