Pues ya estamos otra vez en camino... Esta vez el motivo de mi viaje es más extraño y más... espiritual. Me han invitado a participar en una ceremonia de Ayahuasca en Milán. Es algo que deseaba hacer desde que estuve en Perú la pasada Semana Santa. De hecho, incluso, desde que viví en Ecuador en 2012. Poco después del viaje a Perú, conocí a Fulvia, de Milán, que me comentó que conocía a un chamán de su confianza y que me avisaría cuando oficiara una ceremonia. Y hace poco me avisó que habrá...
