28 octubre – 11 noviembre 2019

1.425 días viajando…
14 días en Sint Maarten…

El 28 de octubre de 2019 me despido de Puerto Rico tras una breve estancia de un mes (da para mucho más)…

…y, poco después, estoy aterrizando de nuevo en la Isla de Saint Martin.

Vengo específicamente para una estancia de 2 semanas cuidando de Hansel y Gretel, los gatos que ya cuidé en julio de este año.

Cuando llego, los dueños, Toñi y Sergi, ya no están. Toñi se fue hace unos días para España y Sergi se ha marchado esta misma mañana, así que no tengo a nadie que me recoja en el Aeropuerto.

Como no quiero pagar un taxi y me va la aventura, comienzo a andar en dirección a Simpson Bay. Quizá no estoy siendo muy realista, porque la distancia es enorme y voy cargado con la mochila, pero voy con la esperanza de que alguien me recoja.

Al poco de empezar a andar veo mi acierto. El tráfico en dirección al puente de Simpson Bay Causeway es terrible, los coches apenas se mueven y avanzo más rápido que ellos.

Cuando paso la rotonda que da al puente, que es donde está el atasco, el tráfico empieza a fluir y, justo en ese momento, sin pedirlo, un coche se me para al lado y se ofrece a llevarme.

Son dos venezolanos que sólo van un poco más allá, hasta los Pollos Hermanos, pero me dicen que igual me consiguen a alguien que me lleve.

Y, dicho y hecho, nada más llegar, hay una familia de venezolanos en una camioneta y mi conductor les pregunta si pueden llevarme. Aceptan encantados y subo detrás. Me encanta cuando todo sale tan bien gracias a la amabilidad de la gente.

Hansel y Gretel…

Cuando llego a mi nuevo hogar, me llevo otra emocionante sorpresa. Hansel sale a mi encuentro y me reconoce enseguida. Normalmente se asusta de la gente que no conoce, pero es evidente que se acuerda de mí.

Lo primero que quiero hacer al llegar a casa es darme una ducha, claro, pero no me lo ponen fácil. Es difícil tener intimidad en una casa con gatos.

Como ya conté de ellos, son hermanos y tremendamente cariñosos. Les encantan los mimos. Y es curioso como para recibir mimos cada uno tiene una zona preferida.

Gretel prefiere siempre en la terraza, cuando intento trabajar o escribir, como diciendo “hazme caso, humano”.

Si no le hago caso, utiliza métodos un poco menos… sutiles.

Y al final, claro, le tienes que hacer caso.

Hansel, sin embargo, pide siempre los mimos cuando estoy en la cocina.

Y da igual que esté cocinando o doblando la ropa.

Aunque alguna vez me ha sorprendido Hansel dejándose querer también en la terraza.

Y por las noches, cuando me tumbo a ver alguna serie, la que siempre se viene es Gretel.

Y cuando me voy a dormir, también.

Y cuando salgo… esto es lo que me encuentro al regresar en la ventana de mi habitación.

Simpson Bay Beach…

Igual que la otra vez, uno de mis paseos preferidos es siguiendo la larguísima playa de Simpson Bay Beach. Aunque el fuerte oleaje de las últimas semanas se ha comido gran parte de la playa.

A veces hago parada en Karacter Beach Bar

…para avituallamiento…

…y por las vistas del atardecer.

Otras veces llego hasta el final de la playa, hasta mi bar preferido, el Zafiro Beach Bar, donde me he hecho muy amigo de Analía, la camarera argentina que trabaja allá, y así tengo con quien hablar.

Uno de los días que voy, se puede apreciar lo que decía del oleaje.

Viendo una foto del mismo lugar en julio, se puede apreciar cómo ha desaparecido gran parte de la playa.

Otro de los días que estoy paseando por esta playa, me encuentro a un hombre mirando algo en la orilla y me doy cuenta de que es un pequeño tiburón varado. Le dejo mi móvil al hombre y rescato al tiburón, que aún está vivo aunque bastante aturdido.

St. Peters Hilltop…

He encontrado una web con varias rutas de hiking en Saint Martin, así que voy a dedicar estas dos semanas a hacerme algunas excursiones. El 31 de octubre de 2019 hago la primera que es facilita, la subida a St. Peters Hilltop desde la Gasolinera que hay en la rotonda después del puente.

Una de las salidas de la rotonda se convierte en una zona de obras, donde te encuentras, con suerte, este pequeño cartel.

A partir de aquí, es seguir el camino, que es de lo más bucólico. Parece que tenemos invasión de mariposas.

El camino es de matorral. Se nota el clima seco, aunque hay bastante más vegetación que la otra vez.

Las vistas empiezan a ser muy chulas.

Según voy subiendo, el matorral se convierte en un bosque bastante más espeso.

De repente, el camino desemboca en una carretera.

Y es esa carretera la que lleva hasta la antena de la cima. 

La instalación es bastante antigua.

Y parece que no estoy solo.

Me encuentro con un peruano muy simpático y charlamos un poco de estas rutas de hiking. Él, increíblemente, se ha hecho la subida con la bici.

Las vistas de Philipsburg, la capital del lado holandés, son espectaculares.

Aprovecho para hacer la sesión de fotos oficial.

Me fascina el pico que se ve a la derecha (y que luego averiguaré que se llama Sentry Hill). 

Le comento al peruano que si sabe cómo se puede subir allí, y me dice que hay un camino que sube desde el Campo de Baseball Jose Lake, ése que se ve en su base.

Ese día, más tarde, me daré cuenta de que tanto St. Peters Hilltop como Sentry Hill se ven desde mi casa:

Sentry Hill (1er intento)…

Para narrar los diferentes intentos de subir esta colina, voy a utilizar esta imagen aérea. La cima de Sentry Hill está justo en el medio, el punto rojo.

El día siguiente de mi subida a St. Peters Hiltop, el 1 de noviembre de 2019, hago mi primer intento de subir a Sentry Hill por el lado este, tal y como me dijo ayer el peruano. De hecho en la imagen aérea se ve muy claramente el camino que sube en zigzag desde 1 hasta 5, siguiendo al telesilla, hasta la estructura donde termina el telesilla.

Aparco en el aparcamiento del Campo de Baseball y me acerco hasta Emilio’s (1) para empezar la subida. El telesilla es fácilmente localizable.

Pero cuando intento encontrar el camino, lo único que encuentro es una especie de tobogán que han montado como actividad de aventura. 

Voy siguiendo el tobogan hasta donde empieza (un poco más arriba) y desde ahí no consigo ver claramente ningún camino. Hay una especie de sendero casi cubierto por la vegetación que desemboca en lo que me da la impresión de que es un arroyo seco (por donde baja el agua de lluvia desde la montaña). Pienso que no puede ser ese el camino y, como es un poco tarde, desisto por hoy.

Sentry Hill (2º intento)…

Si hago mucho zoom en el Mapa de Google, me parece ver un camino que sube por el lado oeste, desde esa calle en zigzag en el 2. Así que al día siguiente, 2 de noviembre de 2019, me voy en coche hasta allá, para llevarme la sorpresa de que esa calle en zigzag es, en realidad una zona de obras y bastante empinada y que se ve muy claramente desde mi casa.

Intento acercarme, pero está clarísimamente indicado que no se permite el acceso a la zona de obras, así que lo descarto. Pero como no me quiero rendir todavía, veo en el mapa (más o menos) que hay otro camino desde esa especie de calle sin salida que hay en el 3.

Me voy con el coche hasta allá. Son calles muy empinadas y al final aparco en el primer sitio que encuentro y continúo andando.

Voy pasando las últimas casas que hay por aquí…

… cuando, de repente, de una de las casas que tiene el portón abierto, salen disparados unos 5 o 6 perros (no me puse a contarlos) ladrando y se me echan encima.

Estoy muy acostumbrado a los perros y, en general, no les tengo miedo, pero enseguida entiendo que están defendiendo su territorio. Si fuera uno sólo, no se hubiera atrevido a llegar hasta mí, estando fuera de su territorio (otra cosa es si llego a entrar en el jardín de la casa), pero al ser tantos es como si se envalentonaran por estar en modo manada y se me acercan demasiado.

La verdad es que no me da tiempo ni a tener miedo. Inmediatamente me pongo a gritarles de forma muy autoritaria. Eso los frena, pero no evita que uno de ellos llegue a tocarme la pierna.

Cuando por fin los consigo mantener a raya y me puedo alejar, me doy cuenta de que el que me ha tocado, en realidad me ha llegado a morder. No ha sido un mordisco agresivo, sino más bien un pellizco de advertencia, pero se ha llevado un trozo de piel.

Me tiembla todo. Una vez pasado el momento, es cuando me entra el susto de lo que podía haber pasado. No dejo de pensar que si llega a ser un niño pequeño el que pasa por la calle, se lo comen. No entiendo como dejan a tantos perros con el portón de la casa abierto. Es un verdadero peligro, pero no veo a nadie para decirlo, y tampoco es cuestión de meterme en el jardín a buscar a alguien… me comen!

Termino de subir la calle sin salida que se ve en el mapa (3) y desde ahí hay unas vistas muy chulas del Aeropuerto.

Busco el camino que se ve en el mapa y lo medio encuentro.

Pero el camino está completamente cubierto por la vegetación y no parece tarea fácil. A eso se une el mordisco en la pierna y que, de repente, me empieza a escocer la piel de las piernas. Parece que hay algún tipo de ortiga por aquí y la he debido tocar. Son demasiadas cosas en contra. Soy aventurero, pero no loco. Me rindo por hoy.

Sentry Hill (3er intento)…

Estoy viendo que parte del problema de subir esta colina está siendo el hecho de empeñarme en ir solo. Cuando vas solo a la montaña, la aventura es mayor, pero también el riesgo. En cambio, el riesgo compartido hace que, por un lado, te realimentes y te atrevas a mayores desafíos, y, por otro, la compañía te hace sentir más seguro.

Así que el día de mi segundo intento llamo a mi amigo Edgar, a quien conocí en mi anterior visita, y ahora es un grandísimo amigo. Como aún no nos hemos visto en esta segunda estancia en la isla, le propongo el plan de subir una montaña mañana mismo. A pesar de que no tiene demasiada experiencia en el tema, acepta encantado. Está tan loco como yo.

Para esta ocasión, miro en las rutas que ofrece avanzamaps.com y encuentro la que es la ruta definitiva, la que sube por el sur desde Marian Caffe (4 en el mapa). La verdad es que no entiendo como no vi esta ruta en el Google Maps, porque es, desde luego, la más evidente.

Así que quedo con Edgar el 3 de noviembre de 2019 sobre las 11h en Marian Caffe.

10:56 – Cuando llego, me doy cuenta de que no hay ningún Marian Caffe (error de Google Maps). Solo hay un par de casas de varias plantas y nada más alrededor. Aparco a un lado de la carretera y compruebo con alegría que el principio de la ruta al menos está bien indicado.

Pero lo divertido del tema es que el supuesto “camino” está completamente cubierto por la vegetación. Ha llovido mucho en los últimos meses y lo que en Google Maps parece una montaña casi pelada donde se ve perfectamente el camino, ahora es casi un bosque de matorral espeso donde es difícil ver la ruta.

Edgar llega (tarde, por supuesto), y le digo…

– Te vas a reír cuando veas cómo es el camino.

11:10 – ¡Nos ponemos en camino!

Efectivamente cuesta ver el sendero y tengo que estar apartando plantas todo el tiempo. Lástima no tener un machete. Se nota que este camino no ha sido transitado (ni mantenido) desde hace muuuuucho.

11:25 – Llegamos a la cima de la primera colina (vamos recorriendo unas crestas que pasan por 3 colinas) donde hay un poste de luz para los aviones.

Tenemos unas estupendas vistas de Simpson Bay y la laguna.

Foto de Edgar

11:45 – Empiezo mi video-relato de la ascensión. Como se puede ver, nos sabemos muy bien los nombres. ?

12:02 – Encontramos montones de cactus muy impresionantes de grandes. En este vídeo realmente se aprecia cómo es el camino que estamos recorriendo. Se confirma lo que decía antes. Si estuviera solo, no sé si me hubiera atrevido a atravesar toda esta espesura, pero acompañado (y, sobre todo, bien acompañado) te echas unas risas y tiras para adelante. No hay miedos.

12:14 – El sendero transcurre todo el tiempo pegado a una especie de muro de piedra que da la impresión de dividir dos terrenos privados. Hacemos una parada en lo alto de la tercera colina para disfrutar las vistas. Desde aquí incluso se ven otras islas cercanas.

12:32 – La subida se va complicando. Hacemos parada en medio de los bloques de roca que estamos subiendo con dificultad e intentando no perder el sendero. A Edgar y a mí nos empieza a picar horriblemente las piernas. Al parecer hay una especie de ortigas y las estamos tocando todo el rato, porque hemos sido tan listos que hemos venido en pantalones cortos y es imposible evitar la vegetación. Estamos intentando descubrir qué planta es, para al menos evitar ésa.

12:40 – Llegamos a un saliente de rocas con unas vistas especialmente espectaculares. Nos hacemos sesión de fotos, claro.

Foto de Edgar
Foto de Edgar

13:00 – Por fin conseguimos llegar a la base de la estructura de la cima, pero nos damos cuenta de que es una especie de enorme plataforma de madera puesta sobre unos pilares. En el lado en el que estamos es inalcanzable, pero le preguntamos (para su sorpresa) a unos visitantes que están allí arriba cómo podemos acceder. Nos dicen que más hacia la izquierda hay más posibilidad de acceso. Pasamos por debajo de la plataforma y, escalando a la plataforma y saltando la valla, por fin conseguimos llegar.

13:06 – Primera toma de la conquista.

13:10 – Segunda toma.

13:13 – Recorremos toda la estructura. Lo que han montado en la cima es una especie de atracción en la que subes por telesilla y te tiras en plan tirolina con un arnés. Hay hasta un bar. Por lo que he visto, como es temporada baja, casi siempre está cerrado, pero como hoy es domingo, hay bastante ambiente.

13:28 – Nos damos un homenaje… a $4 la cerveza.

Foto de Edgar

Lo que tenemos claro es que no queremos bajar por el mismo sitio. Lo de las ortigas ha sido demasiado sufrimiento. Hablamos con algunos de los empleados que hay en el telesilla para contarles nuestra situación. Pero, antes de terminar, lo primero que dicen es…

– ¿¿¿Pero habéis subido con pantalones cortos???

Parece que conocen lo de las ortigas. Se compadecen de nosotros… no tanto como para dejarnos bajar gratis en el telesilla, pero sí lo suficiente como para indicarnos cómo bajar por un sendero de la cara este (la que traté de encontrar en el primer intento), que es más sencillo y sin ortigas.

14:15 – Lo primero es bajar desde la estructura de la cima a la otra estructura (el 5 en el mapa) donde llega el telesilla desde abajo (son dos telesillas. Del 1 al 5 y del 5 a la cima). La bajada es siguiendo una especie de escalera hecha en la roca en muy mal estado. Desde luego no es para niños.

Foto de Edgar

14:26 – Tras dejar detrás el 5, seguimos bajando el sendero hacia St. Peters (1). No es un sendero muy cómodo o abierto, pero es bastante mejor que el de subida, y está lleno de mariposas.

14:31 – Momento bucólico.

14:44 – De repente me doy cuenta de que estoy en el mismo sitio al que llegué en mi primer intento. Efectivamente hemos bajado por el arroyo seco que no me atreví a subir 2 días antes.

14:54 – ¡Conseguido!

Foto de Edgar

De repente nos damos cuenta de que no nos hemos comido los sandwiches que llevábamos con nosotros. Así que nos los comemos ahí mismo en el parque. El mío es de tomate, lechuga y queso.

15:33 – Ahora tenemos que ir desde el 1 al 5, donde dejamos los coches. Es un recorrido de una 1/2 hora andando. Mi idea era hacer autostop, por el cansancio, pero como vamos de charla, al final se nos pasa volando.

Y ahí se ve la casa blanca donde dejamos nuestros coches.

15:45 – Y llegamos al punto de partida del que salimos 4,5 horas antes.

Pero la fiesta no termina ahí, termina algo más tarde en Zafiro Beach Bar.

Petites Cayes…

Una excursión que me recomienda Edgar es a Petites Cayes, una pequeña playa que hay en el lado francés de la isla y a la que sólo se puede acceder andando.

Aunque la carretera sigue un poco más allá, aparco delante de las últimas casas que hay por la zona, porque me parece más fiable para dejar el coche.

Desde allí voy andando hasta el final de la carretera, que es el acceso a la playa de Grandes Cayes. Me encuentro con este cartel que no entiendo muy bien.

Desde allí salen dos caminos, uno hacia abajo, hacia la playa, y el otro va paralelo pero más hacia arriba. Cojo éste último pensando que es el que lleva hacia la otra playa, pero pronto me empiezo a encontrar cosas raras.

Me doy cuenta de que me he metido dentro de un enorme vertedero de metal y material de construcción. Como tiene pinta de desguace, ponen el cartel de que no venden vehículos.

Me voy metiendo más y más, hasta que consigo por fin salirme por un lateral y llego hasta la entrada.

Desde ahí recorro toda la playa de Grandes Cayes.

Cuando llego al final de la playa, parece que no se puede seguir, pero pruebo a subir un poco por las rocas en plan cabra y, de repente, me encuentro con un pequeñísimo y escondidísimo camino.

Estoy en la ladera de la montaña que hay al final de la playa. Si miro para atrás veo Grandes Cayes y el vertedero.

El camino va cruzando la montaña hasta desembocar en la playa de coral que hay al otro lado.

Voy recorriendo esa playa hacia el oeste. No hay absolutamente nadie por aquí.

Al final de esta playa llego a una pequeña península donde me hago la foto oficial.

Justo después de esta península es donde está Petites Cayes.

David’s Hole

La otra excursión que me recomendó Edgar fue a David’s Hole, una formación rocosa formada por el mar en la zona holandesa de la isla.

Aparco justo al lado. Es ahí mismo.

Y es esto. No es espectacular, pero está curioso.

Me doy un paseo siguiendo la playa hasta una especie de puente que conectaba con una isla, pero que ahora está roto.

Lo que veo ahí al fondo me llama la atención, así que me acerco. Resulta ser una especie de complejo hotelero abandonado absolutamente espectacular

Eso sí, la experiencia se salda con una picadura de avispa que me deja un bonito recuerdo por varias semanas.

Baie de L’Embouchure y Orient Beach.

El día 9 de noviembre llega Sergi de su viaje, le recojo en el aeropuerto y nos vamos a Baie de L’Embouchure donde ha quedado con Edgar para hacer windsurf y yo aprovecho para acompañarles y visitar esa zona. Alquilan sus tablas en un pequeño kiosko que hay en la misma playa:

Aquí Edgar en plena faena.

Yo aprovecho para darme un paseo por la playa en dirección a la playa de Orient Bay.

Hasta llegar a la parte más oriental de Orient Bay, que es la única playa nudista de la isla y donde están los restos del antiguo Restaurante Papagayo, arrasado por el Huracán Irma de 2017.

Despedida…

El 10 de noviembre llega Toñi y, junto con Sergi, me invitan a una maravillosa cena de despedida en el Frenchy Ludo’s, porque el 11 de noviembre de 2019 ya estoy volando con destino a Puerto Rico.

Cuentas…

Nada más llegar a Sint Maarten, terminó el mes de octubre, por lo que toca hacer las cuentas. Este mes corresponde casi exclusivamente a mi estancia en Puerto Rico, incluyendo el vuelo hasta allí.

GASTOS:
  • COMIDA:
    • Comer fuera:               52,89€
    • Comprar comida:           232,02€
    • Cafés:                     53,04€
    • Bebidas:                  137,69€
    • SUBTOTAL:                 475,64€
  • TRANSPORTE: 
    • Avión:                    293,04€
    • Taxi:                       4,57€
    • Ferry:                      0,67€
    • Gasolina:                  75,60€
    • SUBTOTAL:                 373,88€
  • VIVIENDA:
    • Hotel:                         0€
  • OTROS: 
    • Sombrero:                  10,82€
    • Quedada Hiking:             9,10€
    • Accesorios:                13,52€
    • Ferretería:                 2,69€
    • Postales:                   7,01€
    • Colada:                     6,72€
    • Limpieza:                   4,21€
    • SUBTOTAL:                  54,07€ 
  • TOTAL:                        903,59€
INGRESOS:
  • Propinas:                      54,45€
  • Babysitting:                   72,50€
  • Housesitting:                 270,41€
  • TOTAL:                        397,36€ 
SALDO:
  • TOTAL:                       -506,23€ 

Ha sido un mes de muchísimo gasto, pero, por suerte, he tenido algunos ingresos que lo compensan.Mi media mensual queda tal que así:

  • DIC’15:              345€    (Media: 345€)
  • ENE’16: 393-19 =     374€    (Media: 360€) 
  • FEB’16:              387€    (Media: 369€) 
  • MAR’16: 468-290 =    178€    (Media: 321€) 
  • ABR’16: 301-39 =     262€    (Media: 309€) 
  • MAY’16:              880€    (Media: 404€) 
  • JUN’16: 925-12 =     913€    (Media: 477€) 
  • JUL’16: 765-30 =     735€    (Media: 509€) 
  • AGO’16: 602-507 =     95€    (Media: 463€) 
  • SEP’16: 864-641 =    223€    (Media: 439€) 
  • OCT’16:            1.090€    (Media: 498€) 
  • NOV’16: 706-753 =    -47€    (Media: 453€) 
  • DIC’16: 1178-1057=   121€    (Media: 427€) 
  • ENE’17: 760-1529 =  -769€    (Media: 342€) 
  • FEB’17: 768-276 =    492€    (Media: 352€) 
  • MAR’17: 1052-106 =   946€    (Media: 389€) 
  • ABR’17: 818-67 =     751€    (Media: 410€) 
  • MAY’17:            1.326€    (Media: 461€) 
  • JUN’17:              328€    (Media: 454€) 
  • JUL’17:              468€    (Media: 455€) 
  • AGO’17:              986€    (Media: 480€) 
  • SEP’17: 658-677 =    -19€    (Media: 458€) 
  • OCT’17: 780-408 =    372€    (Media: 454€) 
  • NOV’17:            1.373€    (Media: 492€) 
  • DIC’17: 1402-618 =   784€    (Media: 504€) 
  • ENE’18: 597-790 =   -193€    (Media: 477€) 
  • FEB’18: 751-806 =    -55€    (Media: 457€) 
  • MAR’18: 533-63 =     470€    (Media: 458€) 
  • ABR’18: 2121-20 =  2.101€    (Media: 514€) 
  • MAY’18: 1018-988 =    30€    (Media: 498€) 
  • JUN’18: 866-1187 =  –321€    (Media: 472€) 
  • JUL’18: 753-306 =    447€    (Media: 471€) 
  • AGO’18: 1497-185 = 1.312€    (Media: 497€) 
  • SEP’18: 777-900 =   -123€    (Media: 478€)
  • OCT’18: 1313-43 =  1.270€    (Media: 501€)
  • NOV’18: 1115-485 =   630€    (Media: 505€)
  • DIC’18:              432€    (Media: 500€)
  • ENE’19:              997€    (Media: 513€)
  • FEB’19: 591-43 =     548€    (Media: 514€)
  • MAR’19: 812-562 =    250€    (Media: 507€)
  • ABR’19: 637-1221 =  -584€    (Media: 481€)
  • MAY’19: 820 =        820€    (Media: 489€)
  • JUN’19: 529-133 =    396€    (Media: 487€)
  • JUL’19: 932-539 =    393€    (Media: 485€)
  • AGO’19: 801-294 =    507€    (Media: 485€)
  • SEP’19: 789 =        789€    (Media: 492€)
  • OCT’19: 903-397 =    506€    (Media: 492€)
  • TOTAL:            23.126€ 
  • MEDIA MENSUAL:       492€ 

Como mi gasto de este mes es casi exactamente igual que mi media mensual, ésta no cambia, claro. Sigo alrededor de los 500€.

Conclusiones y planes…

No estaba en mis planes volver a pasar una temporada en la isla de Saint Martin donde ya estuve en julio, pero Toñi realmente necesitaba a alguien de confianza para volver a quedarse con Hansel y Gretel y siempre se ha portado maravillosamente conmigo, así que no pude decirle que no.

Y he aprovechado esta nueva visita para hacer más excursiones, especialmente a las pequeñas montañas que hay en la isla, y ha sido una experiencia increíble. 

Así que han sido 2 semanas muy de relax y disfrutar de las que no me voy a quejar, no.

Mi siguiente paso en este viaje será Mexico, donde cuidaré de nuevo a Peluso y Burbuja , los gatos de mi amiga Renata, como ya hice hace un año en Tlalpan (México) y como ya hice hace más de dos años en Madrid. Pero antes, y de camino, pararé dos días de nuevo en Puerto Rico, concretamente en la isla de Vieques, invitado por mi amiga Jessie, lo que será una maravillosa ocasión para conocer esa isla que estuve a punto de visitar en mi anterior estancia en el país.

Estoy en recta final hacia el 4º aniversario de este viaje y no siento más que agradecimiento y felicidad de esta forma de vida. Por supuesto siguen habiendo miedos y días malos. Pero la sensación general es la de sentirme plenamente satisfecho con esta decisión. 

Es verdad que estoy repitiendo algunos países últimamente, pero hace poco alguien me preguntaba… “¿qué harás cuando ya hayas estado en todas partes? (algo bastante utópico, es cierto)”. Yo dije… ahora mismo volvería a ir muy feliz a casi todos los países en los que ya he estado. De hecho, los añoro. Así que repetir países no es un problema, sino todo lo contrario.

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