17 diciembre 2020 

1.827 días viajando…

Y, como quien no quiere la cosa, ha llegado el 17 de diciembre de 2020. Hoy se cumplen 5 años del día en que salí de Madrid con una mochila, un billete de sólo ida a Australia y mucha ilusión.

Hoy, 5 años después, sigo teniendo la misma mochila y la misma ilusión. El billete no lo he conservado… aunque molaría tenerlo.

¿¿5 años ya??…

Pues sí, ya han pasado 5 años, y confieso que se me han pasado volando. Muchísimo más rápidos que los 5 anteriores.

En 2010-2015 pasaron muchísimas cosas en mi vida, incluyendo mi primer (y único) papel en un musical grande en Madrid, la producción y dirección de 3 musicales que prácticamente me arruinaron, y un intento frustrado de irme a vivir a Ecuador en 2012 y que supuso un punto de inflexión en mi vida en muchos sentidos.

En cambio en 2015-2020 he estado… pues eso, viajando. Con mucha aventura y nada de estrés.

Y es curioso repasar dónde he pasado cada uno de estos 5 aniversarios:

17 diciembre 2016: Melbourne (Australia)

17 diciembre 2017: Melbourne (Australia)

17 diciembre 2019: Madrid (España)

17 diciembre 2020: Lanzarote, Islas Canarias (España)

2020, el annus horribilis…

…o eso dice la teoría. El año de la pandemia. Aunque yo no me puedo quejar… en absoluto.

Sí es verdad que yo vine a España en diciembre de 2019 para dar unas charlas y con la intención de estar 2 o 3 meses nada más y luego seguir mi viaje…

…y entonces vino el Covid-19. Pero eso no puso fin a mi viaje, claro que no. Simplemente disminuyó un poco mi radio de acción.

La pandemia hacía difícil (cuando no imposible) viajar a muchos países. Y además estaba el tema de las restricciones de movilidad en muchos sitios. No tiene mucho sentido viajar a un país y luego no poder moverte. Y tampoco me hacía gracia la idea de la posibilidad de enfermar lejos de la sanidad pública española.

Así que he tenido que “conformarme” con viajar por España (con una breve escapada a la frontera con Francia) y estoy encantado, la verdad. Me ha permitido estar cerca de la gente a la que quiero y disfrutar de su compañía sin tanta distancia de por medio. Y también me ha permitido conocer un poquito más este país que sigo pensando que es de los mejores para vivir y disfrutar, por mucho que nos guste quejarnos. 

Resumen de los 5 años…

No voy a contar aquí los 5 años, que para eso llevo ya 4 años haciendo resúmenes. Así que me centraré en este último año.

Para los años anteriores, aquí tenéis para aburriros:

Pero… ¿dónde he estado durante este 5º año viajando?

Pues aquí va un resumen:

Dic 2019 – Ene 2020: Madrid (España)

Como ya comenté, el 17 de diciembre de 2019, el día que cumplí los 4 años viajando, me pilló en la casilla de salida, en Madrid, donde también pasé las Navidades y el Fin de Año con familia y amigos.

Foto del camarero

Me alojo en casa de mi amiga Mer, donde le cuido de sus gatos Telmo y Mayo cuando ella no está.

Ene 2020: Vilassar de Mar (Catalunya)

Y recién estrenado el año, el 4 de enero de 2020, me voy para Barcelona, donde me quedo un par de semanas en casa de mi amiga Marta, en Vilassar de Mar (Barcelona), con estos amaneceres…

…y donde preparo la primera de mis charlas que doy poco después en Barcelona: Vivir viajando… ¿de verdad se puede?

Foto de Marta

Ene-Feb 2020: Madrid (España)

El 21 de enero de 2020 vuelvo a Madrid para dar la segunda charla

Foto de Roberto

…y para dar una masterclass en El Club de la Impro sobre Introducción al Lenguaje Musical y la Armonía a través del Canto Coral“.

Foto de un alumno

Y me quedo por aquí algo más de un mes, disfrutando de la ciudad y los amigos.

La primera semana me alojo en casa de Felipe, un amigo de mi amigo Norberto, que me da alojamiento a cambio de ayudarle con su mudanza. Y después vuelvo a casa de Mer para cuidar de Telmo y Mayo mientras ella está de vacaciones en Sri Lanka.

Incluso me sobra tiempo para rodar un anuncio para AXN Portugal.

Y así es como queda:

Feb 2020: Córdoba (España)

Aprovechando que mis amigas Mer y Lupe, fotógrafas profesionales, van a hacer el reportaje de una boda en Córdoba, unos amigos nos unimos a ellas el 26 de febrero de 2020 para pasar así un finde largo, aprovechando que la familia de Mer tiene casa allí.

Mar 2020: Madrid (España)

El 1 de marzo de 2020 regresamos a Madrid, pero yo sólo me quedo unos pocos días. La pandemia del Covid-19 se ha descontrolado y empieza a ser complicada la idea de viajar por el extranjero, así que he decidido que me voy a comprar un moto y con ella, al menos, viajar por España. Llevo semanas intentando encontrar una de segunda mano en buenas condiciones por todas partes. Estoy buscando concretamente una Honda CBF250, porque es la que tuve en mi mototrip por el norte de España en 2018 y me fue más que bien. He aprovechado mi viaje al sur para tantear motos en Córdoba y Sevilla, pero nada. Finalmente he encontrado la moto perfecta, de 2008 con sólo 14.000 kms… en Vitoria!

Así que no me lo pienso dos veces y me voy para allá.

Mar 2020: Mototrip Vitoria-Huesca-Vilassar de Mar (España)

El 4 de marzo de 2020 viajo entre tren de Madrid a Vitoria donde me reúno con Ainhoa, la dueña de la que va a convertirse en mi nueva moto: Gaby (porque su matrícula es GBY yell). Unas cuantas firmas y traspasos de dinero, y poco después…

Foto de Javi

Efectivamente me he venido con la mochila y ya preparado para un mototrip, porque no vuelvo a Madrid, sino que de aquí me voy a Catalunya, pero haciendo una escala en Huesca. Hago una parada en Pitillas

…y llego a Huesca ya de noche, bastante congelado.

Hago noche en casa de una maravillosa couchsurfing, Ana, y cenamos con su amigo Jorge. Noche de muchas risas y charlas viajeras.

Al día siguiente, 5 de marzo de 2020, hago la segunda etapa hasta Vilassar de Mar, donde me quedo un par de días en casa de mi amiga Marta.

Mar 2020: Roadtrip por la comarca de Osona (Catalunya)

Aprovechando (y agradeciendo) que Miguel, el hermano de Marta, nos presta su autocaravana, nos hacemos una escapada del 7-9 de marzo de 2020 por la Comarca de Osona (Catalunya), especialmente por la zona de Rupit.

Mar 2020: Cal Cases (Catalunya)

El 10 de marzo de 2020 me voy con la moto hasta Cal Cases, una comunidad de familias que descubrí a través de mi amiga Núria durante mi mototrip por el norte de España, para trabajar como voluntario, y cuidar los gatos de Núria cuando ella se vaya unos días.

Durante estos días, Núria me pone en contacto con su amiga Pat, que tiene varios inmuebles para alquiler vacacional en Menorca, Barcelona y Targasonne (Francia), y que busca a alguien que les haga algunos arreglos a cambio de alojamiento. Es el plan perfecto para pasar la pandemia sin dejar de viajar.

Mi idea era quedarme una temporada más larga en Cal Cases, pero está claro que se va a decretar un confinamiento, por lo que finalmente tengo que adelantar mi salto a Menorca.

Mar-Jun 2020: Menorca (España)

El 13 de marzo de 2020 llego con el Ferry a Maó. Pat tiene dos casas en Menorca, una en Maó y la otra en una urbanización cerca de Es Canutells, en el lado oeste de la isla.

Inicialmente me quedo en la de Maó, pensando que en la ciudad habrás más “vidilla”…

…pero al día siguiente de llegar, se decreta el confinamiento y se acabó todo tipo de “vidilla”. Dedico un par de semanas a hacer arreglillos en la casa y me voy para la otra, que al estar aislada, tendré algo más de movilidad.

El 29 de marzo de 2020 llego a la casa de Es Canutells con la idea de pasar otras 2 semanas haciendo arreglos…

…2 semanas que se convertirán en 3 meses debido a las restricciones de movilidad, en lo que yo llamo confinamiento en el paraíso.

Jun-Jul 2020: Barcelona (Catalunya)

En cuanto se levantan las restricciones de movilidad en Baleares, o sea, el 23 de junio de 2020, me subo a un ferry con destino a mi siguiente destino: Barcelona. Voy a alojarme y hacer arreglos en un apartamento que tiene Pat en el barrio del Raval. Me encanta la idea de vivir una temporada en Barcelona. Lamentablemente sólo me puedo quedar 9 días, porque lo tienen ya alquilado, pero al menos puedo pasar la Nit de Sant Joan.

Me encanta el Raval por lo multicultural que es.

Jul 2020: Cal Cases (Catalunya)

Antes de ir a la siguiente casa de Pat, paso una semana en Cal Cases para cuidar de nuevo de los gatos de Núria. Llego el 4 de julio de 2020

Jul 2020: Targasonne (Francia)

La única oportunidad que he tenido este año de salir de España ha sido esta breve estancia de 11 días haciendo arreglos en la siguiente casa de Pat, en el pueblecito de Targasonne (Francia), apenas a 15 minutos de la frontera, donde llego el 12 de julio de 2020.

Jul 2020: Vilassar de Mar (Catalunya)

Antes de ir al siguiete destino, el 23 de julio de 2020 hago una pausa de 4 días en casa de Marta en Vilassar de Mar para celebrar con su familia mi cumpleaños, que es el 26 de julio. 

Jul-Ago 2020: Palafrugell (Catalunya)

Después de Francia, se suponía que iba a pasar una temporada en la casa de Pat en el Marseme (Catalunya) como masover, pero no estoy demasiado convencido con la idea y por eso acepto una estancia de 3 semanas en Palafrugell cuidando un gato, lo que me permite disfrutar como nunca de la Costa Brava. Llego el 27 de julio de 2020

…y me hago caminatas casi a diario por toda la Costa Brava, que es una auténtica maravilla.

Ago 2020: Roadtrip por los Pirineos Catalanes

Una vez finalizado el housesitting en Palafrugell, el 16 de agosto de 2020 me voy para Vilassar de mar. Mi amiga Marta me ha invitado a hacer un nuevo roadtrip en la autocaravana de su hermano Miguel, como ya hicimos en marzo, pero esta vez nos vamos una semana y por el Pirineo de Lleida.

Ago-Oct 2020: Cal Cases (Catalunya)

Después del roadtrip, el 24 de agosto de 2020, me vuelvo a ir por 4ª vez a la comunidad de Cal Cases, pero, esta vez sí, para pasar una buena temporada como voluntario, casi mes y medio.

Durante mi estancia tengo la oportunidad de hacer dos excursiones a la montaña de Montserrat, una yo solo, un poco accidentada…

Y otra de dos días con Marta.

Oct-Nov 2020: Madrid (España)

Una vez finalizada mi etapa en Cal Cases, el 11 de octubre de 2020 me voy a Madrid en moto (con noche en la provincia de Teruel) para visitar a mis amigos mientras decido cuál va a ser el siguiente paso. El mes que paso allí lo reparto entre casa de Mer y un couchsurfing con Kelly.

Nov-Dic 2020: Lanzarote (España)

Y viendo cómo va la evolución de la pandemia, el aumento de las restricciones y la bajada de las temperaturas, decido irme al mejor sitio posible para evitar las tres cosas: Las Islas Canarias. Busco en Workaway y encuentro el lugar perfecto donde quedarme, con Liz (y su hija Tinka), una entrenadora de perros suiza que vive por la zona norte de la isla y que, en cuanto ve mi perfil, a pesar de que tiene una larga lista de espera, me dice que vaya cuando quiera. Me lleva menos de 4 días organizarlo todo y ponerme en camino.

El 8 de noviembre de 2011 viajo de Madrid a La Carlota (Córdoba), donde me alojo con María, una amabilísima couchsurfing.

El 9 de noviembre de 2020 viajo de La Carlota a Cádiz y paso noche en casa de mi amigo Julio, a quien conocí en Melbourne (Australia) y que muy amablemente me hace un hueco en su casa.

Foto del camarero

El 10 de noviembre de 2020 me subo al ferry con mi moto camino de Lanzarote. Por delante tengo 27 horas de viaje.

El 11 de noviembre de 2020 ya estoy en Lanzarote. Como he llegado un día antes de lo acordado en mi Workaway, la primera noche la paso de okupa en casa de mi amabilísima amiga Gladys, una actriz a quien conocí en Madrid y que se vino a vivir a Lanzarote, por la zona de Las Cabreras.

Y el 12 de noviembre de 2020 llego por fin al que será mi nuevo hogar durante una temporada: Tabayesco.

Y así llegamos al 17 de diciembre de 2020, cuando cumplo 5 años viajando. Y lo celebro con una caminata hasta el cráter más grande de Lanzarote: La Caldera Blanca.

¿Y ahora qué?…

Pues la verdad es que no tengo planes. Estoy más que a gusto en mi actual workaway. Liz y Tinka, mis hosts, me tratan de maravilla y estás muy contentas con mi trabajo. Y sus perros Sina, Don Pepito y Calima me adoran (especialmente Calima). Está siendo una de mis mejores experiencias Workaway de este viaje. Así que no tengo prisa por irme.

La intención al venir a Canarias fue la de huir del frío del invierno y de las restricciones por el Covid-19. En ese sentido, este lugar es un paraíso, donde la temperatura no baja de 15º y donde, a día de hoy, sólo hay unas pocas decenas de infectados en esta isla de 150.000 habitantes y ninguno hospitalizado, por lo que las restricciones son mínimas y el ambiente es mucho más relajado que en la península. Así que es probable que siga por aquí mientras dure el invierno y mientras duren las fuertes restricciones a nivel nacional e internacional. Al igual que en el confinamiento, tengo la sensación de estar en el mejor sitio posible para pasar esta situación.

Me apetece mucho, eso sí, visitar las otras islas y espero poder hacerlo en breve. Incluso quizá buscar otro Workaway en Tenerife o similar. Según vaya viendo.

También me sigue apeteciendo un montón la idea de viajar por Italia en moto. Pero para eso tengo que esperar a que pase un poco el frío y este apocalipsis mundial.

También existe la posibilidad, si realmente quiero aventura y aprovechando la cercanía, de pillarme un ferry a Marruecos y hacerme un mototrip por África. Lo que pasa es que lo veo complicado sin dinero y, francamente, estoy en bancarrota. A ver si consigo algún tipo de financiación, pero la época es complicada.

Porque, ya puestos, si tuviera dinero o la forma de financiarlo, lo que más me apetecería sería… viajar en furgo por Europa y Oriente Medio. Llevo unos meses enganchado a los vídeos de Verde Por Dentro. Bea empezó a viajar el mismo año que yo y, aunque ha hecho largas paradas y en realidad ha estado en bastante menos sitios que yo, no puedo evitar admirarla por su capacidad de comunicar. Ha encontrado la forma perfecta de compartir su viaje y, a través de sus muchos seguidores (90.000 suscriptores en YouTube… yo tengo 196 yell), consigue financiar su viaje y su furgoneta. 

Y es que el problema es que una furgo es mucho más cara que una moto, no sólo por su precio en sí, sino también por su consumo, su mantenimiento y sus reparaciones. Gaby, mi moto, es lo menos exigente económicamente de este mundo. Pero también es verdad que con una furgo ya no tienes que preocuparte por dónde dormir. Pero también es verdad que eso nunca ha supuesto un problema para mí, ya que en 5 años casi nunca he pagado por el alojamiento. Pero también es verdad que una furgo te da mucha más libertad de movimiento…

En fin, que en esos pensamientos ando, pero por lo pronto estoy disfrutando del momento y de la isla, fluyo, intento hacer algo de dinero online y pienso en posibles proyectos futuros… pero sin agobios ni prisas.

Aprendizajes

Este año mis reflexiones se han centrado especialmente en darle un sentido a este viaje. Hasta ahora tenía claro que el objetivo principal de mi viaje era el aprendizaje, tanto exterior (conocer el mundo) como interior (conocerme a mí). Este proceso me ha llevado a un estado de paz interior bastante aceptable. Vivo el momento, fluyo con lo que el Universo me pone por delante, lo acepto e intento aprender de ello. Esto me permite vivir sin (casi) preocupaciones ni estrés. Es, sin duda, un estado envidiable. Yo no lo cambio por todo el oro del mundo… literalmente.

Estos días estoy viendo la serie The Crown y me impresiona el nivel de infelicidad de todas esas personas llenas de riquezas, poder y privilegios… pero que sufren constantemente por su falta de libertad. Y es casi divertido ver como sufren y se quejan… pero ninguno de ellos es capaz de renunciar a sus privilegios a cambio de su libertad.

Para mí no hay duda. No hay riquezas, poder o privilegios que valgan más que esta libertad y esta paz interior.

Es cierto que en The Crown se autojustifican con el concepto de “responsabilidad”. Pero enfocan esa responsabilidad hacia un sistema caduco y obsoleto, y hacia un patriotismo centralista e imperialista que, sinceramente, no sé si es el legado que yo quisiera dejar.

Pero sí hay una parte de todo esto que me resuena. Puede resultar tentador en un viaje así caer simplemente en el hedonismo fácil y dedicarme exclusivamente a disfrutar del momento. Pero siento que ése no es, obviamente, el objetivo. Todo este aprendizaje siento que es parte de algo más grande. Siento que esta visión del mundo, de la sociedad, de la especie, tengo, de alguna manera, que darle forma y compartirlo.

Y lo intento… aunque, hasta ahora con bastante poco éxito. Las dos charlas que di en Madrid y Barcelona fueron parte de esta idea, la de transmitir que gran parte de lo que la sociedad nos enseña y espera de nosotros es una gran mentira y que hay otras muchas formas de vivir. Pero quizá no acerté con el enfoque y la repercusión fue mínima. Iba a dar una tercera charla en las Jornadas de los Grandes Viajes, pero se canceló por el dichoso Covid-19.

También intento transmitir parte de lo aprendido a través de mi Twitter, pero creo que ostento el récord de menor engagement de toda la red social.

Y, por supuesto, toda mi experiencia de estos 5 años está aquí, en mi blog. Pero el formato “diario de viaje” que utilizo, repartido en 391 interminables posts, no lo hace precisamente… digerible.

Así que gran parte de mis reflexiones actuales y, probablemente, futuras están en la línea de intetar hacer algún tipo de aportación a la sociedad.

Me da la impresión de que es extremadamente sencillo vivir en una sociedad menos crispada y mucho más feliz, y que con unos pequeñitos aprendizajes y cambios interiores, generaríamos enormes cambios sociales. Pero nos cuesta tantísimo escuchar.

El mundo está lleno de maestros…

…y es muy difícil aprender subido a un pedestal.

 

En cualquier caso…

…vamos a por el sexto año.

6 años viajando...

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